Los meteorólogos afirman que predecir el tiempo en períodos de más de una semana es aventurarse La predicción del tiempo ocupa aún un lugar muy destacado en la programación televisiva. Hosteleros, agricultores o simples turistas, todos están pendientes de lo que diga Santiago Pemán, Juan Antonio Maldonado o Mario Picazo. Pero, ¿quiénes son en realidad los que ponen los nubarrones en el mapa? Se hacen llamar predictores y algunos de ellos estuvieron ayer en un curso de verano en Santiago.
18 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Sus nombres (Maximino Casares, Eliseu Vilaclara y Juan José Taboada) no reciben tanto como los Pemán o Maldonado las iras del público cuando una predicción fallida echa al traste un fantástico día de playa, pero ellos se sienten culpables con sus fallos. En la jornada de clausura del curso de verano sobre técnicas de predicción meteorológica explicaron en qué consiste su método para decidirse por colgar un sol, un paraguas o la menos arriesgada de las opciones, el famoso nubes y claros. Son una especie de científicos curiosos porque más que en resultados empíricos se basan en su intuición. «Tenemos que hablar aunque no sepamos lo que va a pasar», afirman. Y es que el predictor meteorólogo se tiene que mojar aunque no quiera. «Decir al público que dentro de tres días tiene un 57% de probabilidades de tener un tiempo desapacible y un 35% de que haga sol parece estúpido, pero es lo que sabemos», afirma Eliseu Vilaclara, responsable del Servicio de Meteorología de Cataluña. El satélite meteosar es una de sus principales herramientas, y términos como isobaras, anticiclón, fuerza tres, milibares o baja presión es su vocabulario diario. Gracias a ellos sabemos donde hay riesgo de incendios y si la mar pondrá en peligro a nuestros marineros.