Bendito Dositeo entre todas las mujeres. Porque en ellas se centró ayer y de ellas se rodeó. Dejad que las chicas se acerquen a mí. Y, para arrancar, se fue a tomar los vinos por el Franco (ya empieza a ser una tradición) flanqueado, de un lado, por la presidenta del Congreso de los Diputados, Luisa Fernanda Rudi, y del otro por la diputada y antecesora María Jesús Sáinz. «Hace veinte años que vengo a Santiago y siempre me hago la foto con usted», le espetó Luisa Fernanda al popular pseudoperegrino Zapatones. «Es muy rubia y muy elegante», decía de la presidenta del Congreso una turista. Las tapas y el vino cayeron esta vez en El Gato Negro y en el 42 del Franco. En el primer establecimiento entra un chaval con hambre que le dice por teléfono a un tal Joserra: «Venía a comer, pero me parece que no va a poder ser, porque hay aquí una que manda». La candidatura de Dositeo acompañó la empanada. Por la tarde, en el hotel Puerta del Camino, todos se fueron a un acto dirigido a las mujeres. Se repartió un kit que incluía: un mechero, un boli, cuatro caramelos, un pin dorado y el sobre con el voto.