La depuradora de Calo funciona de forma irregular desde el 2004

SANTIAGO

06 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El debate sobre el estado del Concello de Teo celebrado en la noche del jueves sirvió para confirmar que el gobierno local, que asume en minoría el BNG, y los partidos de la oposición (PP, PSOE e InTeo) tienen una visión antagónica sobre el funcionamiento del Concello desde que Martiño Noriega accedió a la alcaldía en el 2007.

Además de esta conclusión, que es prácticamente idéntica a la de los dos debates del estado del concello celebrados con anterioridad, las cuatro horas de la sesión del jueves permitieron confirmar, entre otros asuntos, que la depuradora de aguas residuales de Calo construida en el año 2003 funciona de forma irregular desde el 2004 y que desde entonces, Espina y Delfín, la empresa que se encarga del servicio y que hizo la obra por encargo de la Xunta, no ha cobrado ninguna de sus facturas.

La edila del Partido Popular, Carmen Barros, que ejerció de portavoz con Castroagudín ante la ausencia de Armando Blanco, abrió la caja de Pandora al preguntar al alcalde si existía una reclamación de 649.000 euros de Espina y Delfín por el funcionamiento de la depuradora de Calo desde el año 2004.

El Concello local confirmó estos impagos pero explicó que Espina y Delfín se encargaba del servicio de forma irregular desde hace años y matizó que uno de los últimos acuerdos de la alcaldía de Armando Blanco fue adjudicar la gestión de toda la red de abastecimiento y saneamiento a Aquagest, un contrato en el que estaba incluida la gestión de la depuradora de Calo.

Los problemas con esta planta de tratamiento de residuales fueron confirmados por la propia Espina y Delfín, que denuncia que desde el 2004 no ha cobrado recibo alguno por la gestión de la planta depuradora, que también trata aguas residuales del vecino municipio de Ames, un concello con el que Espina y Delfín no tiene problema de pagos porque gestiona todo el servicio de abastecimiento y depuración.

Pugna con Aquagest

Fuentes de la empresa confirmaron también que meses antes de que expirase el año de mantenimiento le enviaron al Concello un presupuesto para continuar con el servicio y un modelo de contrato. Y aunque no obtuvieron respuesta, continuaron en la planta. Y así hasta hoy.

Tras la polvareda generada sobre este asunto en el debate del estado de Teo, el edil responsable de Infraestruturas, Rafael Sisto, confirmó ayer que desde que llegaron al gobierno han mantenido numerosos contactos con las dos empresas afectadas por este conflicto sin que hasta el momento exista acuerdo alguno, ya que Espina y Delfín no parece interesada en renunciar a la planta y reclama su derecho al pago por sus trabajos y Aquagest, que gestiona todo el servicio de abastecimiento y saneamiento de Teo, quiere hacer lo propio con la depuradora de Calo.

Sisto señaló que el Concello teense asume los gastos de la luz de la depuradora y que está elaborando un estudio para concretar el número de usuarios.

Mientras tanto, existe la posibilidad de que Espina y Delfín acuda a la vía judicial para exigir el pago de los 649.000 euros correspondientes a siete años de trabajo en la depuradora, aunque sin contrato alguno.