A pesar de todos los contratiempos, llega al último cuarto de temporada dependiendo de sí mismo
12 mar 2010 . Actualizado a las 11:46 h.Ningún equipo ha sido tan castigado por las lesiones en la ACB como el Obradoiro esta temporada. El que más se le acerca es el Real Madrid, que apenas ha podido contar con Van de Spiegel, que tuvo a Felipe Reyes en el dique seco a principio de temporada, que perdió en diciembre a Llull por un esguince de tobillo y que ha vuelto a quedarse sin Bullock. Pero por el camino han llegado Marko Jaric y Ante Tomic, dos jugadores de primer nivel.
Lo del Obradoiro esta temporada es para estudiarlo con el manual del infortunio en la mano, por la cantidad de percances y porque muchos de ellos llegaron de la manera más insospechada.
Pasalic, Jackson y Hettsheimeir
Drago Pasalic se perdió tres meses por un fuerte esguince de tobillo. Su sustituto, Hettsheimeir, no pudo jugar el último mes de la cesión. En el entrenamiento que cerraba la semana, en Barcelona, sufrió una rotura parcial del menisco. Y Jackson faltó más de un mes, en dos etapas, por sendos contratiempos musculares. Para más inri, puso punto y final de manera precipitada a su carrera en el baloncesto profesional.
El perímetro no ha sido tan castigado, pero no se ha quedado al margen de los contratiempos. Sobre todo Alfonso Sánchez, que en el entrenamiento previo al viaje a Alicante se dañó un dedo. No parecía nada grave, pero al día siguiente las pruebas médicas revelaron una pequeña fractura que le obligó a estar un mes parado.
Vasileiadis faltó a dos partidos por una fascitis plantar y por una gastroenteritis. Y participó en otros dos muy mermado por esas dos contrariedades. Djedovic apenas pudo jugar en Vista Alegre por un pubalgia y es seria duda para el domingo.
El caso más preocupante es el de Héctor Manzano, que lleva una vuelta completa fuera de combate. Notó un pinchazo en la cara posterior del muslo en el partido frente al Real Madrid, en Sar. Y a eso se le sumó un edema óseo en el tobillo, que le ocasiona dolor. Lleva casi tres meses alejado de las canchas, con una aparición fugaz frente al Valladolid.
La lesión más grave ha sido la de Adrián Fuentes, que se rompió el ligamento cruzado de la rodilla en una arrancada. Y, sin tiempo para digerir ese percance, Stanic, en el último entrenamiento de la pasada semana, sufrió un esguince de tobillo. En el mejor de los casos, podría llegar muy justo al domingo, por lo que crecen exponencialmente las opciones de Bailey.
Para calibrar el alcance de tantas lesiones, basta hacer una comparación, a tenor del rol de los jugadores que han ido cayendo a lo largo de la temporada. El Obradoiro ha tenido que hacer frente a las bajas de Stanic, Adrián Fuentes, Alfonso Sánchez, Vasileiadis, Manzano, Pasalic, Jackson y Hettsheimeir. Imagine el lector que al Real Madrid le hubiese pasado algo parecido, en la misma medida de tiempo, con Prigioni, Llull, Vidal, Bullock, Velickovic, Garbajosa Van de Spiegel y Tomic; o al Barça con Ricky Rubio, Sada, Navarro, Basile, Mickeal, Lorbek, Fran Vázquez y Ndong; o al Lagun Aro con Sergio Sánchez, Rai López, Detrick, Ingerski, Panko, Hopkins, Miralles y Doblas.
A todos esos contratiempos se ha ido sobreponiendo el equipo, a pesar de que lleva ocho derrotas consecutivas. Pero sigue dependiendo de sí mismo, sobre todo si consigue revertir la inercia en la que está inmerso desde el último triunfo, en el partido más vistoso de la temporada, frente al Joventut.