El Obradoiro se juega media vida en Sar ante un recuperado Lagun Aro

La Voz

SANTIAGO

El conjunto santiagués quiere romper ante un rival directo una racha de ocho derrotas consecutivas

14 mar 2010 . Actualizado a las 03:55 h.

El Obradoiro recibe en Sar (12.30 horas) al Lagun Aro. Es una final para ambos equipos, pero más para el conjunto santiagués, más necesitado y con más urgencias que el rival. El Obra está en puesto de descenso y un nuevo revés en casa le alejaría de uno de sus rivales directos en la lucha por la permanencia.

Obradoiro y Lagun Aro están separados por dos victorias, por lo que ni gallegos ni vascos parecen dispuestos a dejar escapar la oportunidad que se les brinda en un pabellón de Sar que va a registrar un nuevo lleno. Una afición que los jugadores esperan sea decisiva en el desenlace final del encuentro.

El Obra, que no puede contar con el base Stanic, pero sí con el nuevo fichaje Maurice Bailey, quiere romper una mala racha que ya dura más de la cuenta. Después de firmar una excelente primera vuelta, los obradoiristas suman ocho derrotas consecutivas y enfrente van a tener a un rival muy recuperado moralmente gracias a sus dos últimos triunfos. El Lagun Aro ganó sus dos comparecencias más recientes en casa (Murcia y Meridiano Alicante) rompiendo una racha de siete derrotas seguidas.

El presidente Docobo está convencido de la victoria y el entrenador Curro Segura señala que si el resultado es positivo sería como ganar dos partidos. Mientras, los jugadores solicitan el apoyo de la grada para impresionar y presionar al equipo rival. Bulfoni, por su parte, señala que el Obradoiro ya demostró esta temporada que sabe ganar en casa ante adversarios con mayor potencial que el Lagun Aro. Por eso, pide máxima concentración durante los cuarenta minutos del choque.

El Obra se va a jugar media vida en Sar ante el Lagun Aro. Para el cinco santiagués, el choque ante los vascos va a ser algo más que una final. Los jugadores del Obradoiro quieren superar de una vez por todas la crisis de resultados ante el cuadro donostiarra y olvidarse de la mala suerte que sufren con las lesiones.