El equipo volvió a fallar ante el Cajasol y la directiva empieza a planificar su participación en Leb Oro
20 abr 2010 . Actualizado a las 17:59 h.Las posibilidades eran míninas, pero mientras hay vida hay esperanza. La afición no falló y los más optimistas todavía confiaban durante la semana en el milagro. Ganar dos partidos más que el Lagun Aro todavía era posible antes del enfrentamiento ante el Cajasol. Sin embargo, la jornada fue un desastre.
El Obradoiro salió a competir ante el Cajasol tras pasar una mala noche al ver como el Lagun Aro protagonizaba una de las grandes sorpresas de la jornada. Fue uno de esos resultados ilógicos e inesperados, tanto como el triunfo ya histórico del Obra en Sar frente al Real Madrid en la primera vuelta de la competición.
Pese a la victoria del Lagun Aro sobre el Barça, la afición santiaguesa no faltó a la cita. Animó a los obradoiristas hasta el final, pero una vez más en la cancha no se alcanzaron los objetivos. El equipo que prepara Curro Segura volvió a perder. Ya lleva doce derrotas en la segunda vuelta, en la que solo consiguió derrotar al Lagun Aro. Los obradoiristas firmaron un triundo en sus últimos catorce compromisos, rozando el ridículo en los cuatro encuentros mas recientes ante Bilbao, Murcia, Unicaja y Alicante, justo en el momento más delicado y más importante de la temporada.
Ante el Cajasol, el Obra mejoró el nivel, pero al final el resultado fue el de casi siempre. Una derrota que deja al cuadro compostelano a las puertas de la Leb Oro, una categoría a la que, según declaró el presidente del club José Ángel Docobo, el club no renunciará.
Aunque matemáticamente todavía hay opciones de lograr la permanencia, ya nadie se cree a estas alturas el milagro. Restan cuatro jornadas para acabar y el Obra tendría que hacer pleno y el Lagun Aro perder tres de los cuatro compromisos o el Valladolid y el Meridiano perder los cuatro.