¡Bebamos como diputados!

nacho mirás SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Los cubatas a 3,45 del Congreso son posibles en Santiago. Y más baratos

30 may 2013 . Actualizado a las 17:46 h.

De acuerdo: la mayoría de los mortales no nos parecemos a los diputados del Congreso en el sueldo. Pero como no se consuela el que no quiere, consuélese pensando en que, por vivir en una ciudad como Santiago, puede usted disfrutar de prebendas como los famosos gin-tonics subvencionados a 3,45, solo que a tarifa oficial y sin necesidad de justificar lo injustificable.

No, amigos, los cubatas baratos no se esconden en desiertos lejanos ni en montañas remotas. Están aquí mismo, en la rúa de San Pedro, por ejemplo, por poner una zona céntrica; si se van a los barrios, la tarifa baja todavía más. Seis de la tarde, bar Rodeiro, en el número 5 de San Pedro. Divina Varela atiende la barra, igual que lleva haciendo 21 años y medio, con un ojo puesto en la novela de la tele y el otro en la partida de tute que coprotagoniza su marido; un duelo de naipes en toda regla. «Aquí -explica- o gin- tonic de Larios servímolo a 3,50, o mesmo prezo de hai un ano; antes, a tres euros»

-¿E que beneficio levan?

-Subsistimos.

Un azulejo de la Virgen del Carmen bendice la partida de tute. Divina dice que, sin duda, Larios, la ginebra española universal, es uno de los destilados que más salida tienen en el local, sobre todo entre la gente más joven. Si uno es de paladar sibarita tiene el Beefeater a cuatro euros y, si le van los güisquis, el cubata de Ballantine?s o de JB a 4,50; en la órbita de precios de un diputado cualquiera, vaya. En este bar de toda la vida, los copazos conviven en sana armonía con las tazas de Ribeiro, a 0,60 la pequeña y a un euro la grande. «Eu non quero opinar dos deputados -dice Divina- pero se se baixaran o sueldo e deran máis traballo ao pueblo, mellor nos iría»

El menú de la casa del Rodeiro cuesta ocho euros. Los diputados del Congreso comen por nueve, así que les llevamos un euro de ventaja. Duele, ¿Eh, señorías? Además, tienen cocido desde octubre a marzo, «aínda que co tempo que está, vamos ter que ampliar», bromea la hostelera. Unos metros más arriba, en la misma calle, el Sande (o Javicho) deja todavía más en ridículo a la cafetería del Congreso de los Diputados: los combinados de Beefeater, Bombay o Tanqueray salen por 3,20. Y, el emblema nacional, la ginebra Larios, a 2,90 con su tónica, su hielo, su limón y su inevitable vaso de tubo. «Se vas a Conxo ou Vista Alegre, atoparalo máis barato», explica Javier desde detrás de la barra. Un último consejo sacado de un cartel que cuelga de una de las paredes del Rodeiro: «Se queres vivir cen anos e estar ben conservado, vén beber viño a este bar, manda o traballo ao carallo». ¡Bebamos como diputados!