Subo a Marte

Cristóbal Ramírez

SANTIAGO

01 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Aveces a los ciudadanos de a pie nos desorienta el no saber a qué juega este país. O sea, las señoras, caballeros y hasta infantes creciditos con los que uno se cruza en la calle. Ya no se trata solo de los políticos, sino de los que ven la paja en el ojo ajeno y no les molesta la viga en el propio.

La semana que acaba de terminar ha sido para subir a la sonda esa que se fue a Marte. Comenzaba con la supuesta izquierda confirmando que no iba a celebrar que el famoso 23 F (¡qué noche pasamos en la redacción de este periódico!) hubiese sido una chapuza monumental, con lo cual uno ya no sabe a qué juega el BNG y le dan ganas de recordarle que mientras otros aguantamos el tipo (incluido el alcalde centrista de Santiago, Souto Paz) muchos de sus militantes tiraban papeles al mar y cruzaban el Miño porque siempre nos queda Portugal.

Siguió saliendo el sol y Ana Pontón se levantó con la idea de reprocharle a Feijoo que no trabaje para Galicia, mientras ella hacía mutis por el foro a la hora de condenar sin paliativos la violencia por el encarcelamiento de ese rapero tan majo que es el tal Hasél. Feijoo hará cosas bien y cosas mal, pero no está de vacaciones en el Caribe, que se sepa, así que trabajar debe trabajar.

Continuamos con el Consello da Cultura Galega dejando bien claro que las torres de alta tensión en Aguieira -¡en pleno Camino Portugués, y en año santo!- son una barbaridad, y a media semana alguien me hizo llegar la protesta por otra tolería: quieren colocar eólicos en Castro Valente, en Padrón, una fortaleza de varias hectáreas.

Bueno, ¿a qué jugamos? O sea, ¿qué país queremos? ¿Alguien conserva una pizca de sentido común? O me lo explican o me subo a Marte.