Ella habla sin tapujos de los problemas de suelo pélvico en «Hasta el moño del coño»

Patricia Calveiro Iglesias
Patricia Calveiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Laura Gómez es la propietaria de FisioGDS, un centro multidisciplinar que comenzó su andadura allá por el 2012 y que en agosto del 2022 se trasladó a su actual ubicación, en Romero Donallo. La especialista, siguiendo la filosofía del libro y de su crítica a la mercantilización del suelo pélvico, vende «Hasta el coño del moño» a través de la web de su centro y pequeñas librerías.
Laura Gómez es la propietaria de FisioGDS, un centro multidisciplinar que comenzó su andadura allá por el 2012 y que en agosto del 2022 se trasladó a su actual ubicación, en Romero Donallo. La especialista, siguiendo la filosofía del libro y de su crítica a la mercantilización del suelo pélvico, vende «Hasta el coño del moño» a través de la web de su centro y pequeñas librerías. XOAN A. SOLER

La fisioterapeuta santiaguesa Laura Gómez García publica un libro donde aborda temas como la menopausia o dolores menstruales, entre otros trastornos habituales que sufren las mujeres

09 dic 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

En el 2024 Laura Gómez García cumplirá veinte años como fisioterapeuta y lleva quince de ellos especializada en suelo pélvico, una cuestión que ella compara con el fútbol «porque todo el mundo sabe y opina de ello, pero al final lo que hay es mucha información errónea». De hecho, dice la santiaguesa de 41 años, es muy habitual que lleguen a su consulta pacientes que llevan arrastrando problemas durante mucho tiempo porque en las redes sociales escuchan una cosa, la matrona le dice otra, y el ginecólogo y fisio algo diferente a todo lo anterior. De ahí viene el nombre del primer libro de esta experta, Hasta el moño del coño, que resume el sentir de muchas mujeres con las que trata en su día a día.

En esta publicación autoeditada, que presenta la propietaria del centro FisioGDS (en Romero Donallo) el 27 de enero en la librería local Lila de Lilith, habla sin tapujos y con un tono directo y desenfadado de cuestiones como la menopausia, el dolor menstrual, las relaciones sexuales en el embarazo o las pérdidas de orina por esfuerzos o prolapsos uterinos. «Se normaliza en exceso que las mujeres tengan dolores de regla. Puedes tener una molestia, pero sufrir dolores incapacitantes de forma sistemática no es normal», indica una mujer dispuesta a combatir muchos de los tópicos y tabúes sociales que rondan a los genitales femeninos con su libro, dirigido desde a la mujer joven como a la de edad avanzada sin conocimientos sanitarios.

Ella echaba en falta una guía de este tipo, porque la mayor parte de la literatura sobre el tema, observa, se queda a medio camino: «Se queda corta para los profesionales y para los pacientes resulta demasiada información». Por eso Laura decidió hacer algo dirigido exclusivamente a la gente de a pie y dirigirse a ellos con un lenguaje sencillo y accesible, con un punto gracioso: «Quería que fuera una lectura amena. Y tratar los temas con algo de humor y sarcasmo siempre ayuda a procesar esa información más fácilmente».

La compostelana defiende un abordaje de los problemas de suelo pélvico desde una perspectiva integral. «Hay una visión muy reduccionista, tanto entre la población como entre los profesionales. Es decir, no basta con contraer el suelo pélvico y el abdomen. Desde los años 60 y los ejercicios de Kegel hemos avanzado mucho y, además, no son beneficiosos para todo el mundo», sostiene. Ella suele decir que el suelo pélvico comienza en el pie, porque «si tienes una buena base en la que apoyarte, un cuádriceps, glúteo y abdomen fortalecido... el suelo pélvico va a estar bien. No se trata solo de fortalecer un músculo sino de trabajar todo el cuerpo, físicamente y mentalmente, la alimentación, los hábitos de vida... todo eso influye y va a generar cambios en tu actividad muscular», subraya Laura, quien también forma a otros fisioterapeutas.

Considera que hay una mercantilización del suelo pélvico y una visión muy reduccionista por parte de la fisioterapia en general: «No se está educando al paciente e insistiéndole en que tiene que mantener los cambios que hace en el tiempo. Es decir, si mejoras con un ejercicio, cuando lo dejes de hacer vas a vivir de renta seis meses y vas a tener que volver a fisioterapia. Esta profesión ha vivido muchos años gracias al "te veo dentro de un mes", pero lo realmente efectivo es dar esas herramientas para que el cambio en tu vida se instaure y te mantengas sano en el tiempo. Es algo que se hace trabajando con un equipo multidisciplinar, con un psicólogo, nutricionista, entrenador personal...».

Recuerda Laura que cuando ella empezó a tratar problemas de suelo pélvico «me dedicaba a esto yo y dos más en Santiago, ahora absolutamente todas las clínicas de la ciudad lo hacen y creo que se está primando ofertar un servicio por encima de obtener resultados. Todos empezamos con poca formación y todos hemos cometido errores, que es de lo que realmente aprendes, pero me hace mucha gracia cuando te hablan de fisioterapia avanzada y presumen de tener tal o cual máquina de última generación sin saber en realidad qué hacen». Por otra parte, añade, muchas colegas caen en la hipersexualización del suelo pélvico, sobre todo en sus perfiles de redes sociales: «Queremos hablar de libertad sexual y muestro mi cuerpo. Sin embargo, muchas veces eso genera rechazo entre los pacientes. ¿Es que para tener libertad sexual tengo que mostrar mi cuerpo y hacer como si no tuviera pudor? Creo que hay que tratar este tipo de cosas desde el humor, desde la crítica y la autocrítica que deberíamos hacer los propios profesionales sobre lo que estamos enseñando e intentar meternos, en la medida de lo posible, en la piel de todas las personas».

Constata la especialista que todavía «hay cierta vergüenza con todo lo que tiene que ver con lo genital y todavía no se conoce nuestra profesión y lo que hace un fisioterapeuta de suelo pélvico. Es necesario un tacto vaginal o rectal. Y para el varón es un tabú aún mayor, porque no se hace hasta llegados a una edad. Para muchos hombres jóvenes, deportistas de élite o futbolistas, es un tema incómodo. La mujer, sin embargo, está más acostumbrada a ir al ginecólogo y a tener que valorar este tipo de aspectos.» De hecho, el que ellas se preocupen más por este aspecto de su salud es lo que la ha llevado a publicar su primer libro y no descarta más adelante escribir otro centrado en el varón.