Viajeros afectados por la suspensión de trenes pernoctan en la estación de Santiago: «La alternativa es buscarse la vida»
SANTIAGO

Critican la falta de alternativas en la terminal, que permaneció abierta durante toda la noche del jueves al viernes para cobijarlos
16 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Pocas razones encontraron algunos viajeros este viernes para celebrar el día festivo en Santiago. Después de que Renfe anunciase la suspensión indefinida del servicio ferroviario con Madrid por los incendios que siguen activos en Ourense, la incerteza continuaba habitando en la estación.
«No sabemos nada» era la frase más repetida entre los viajeros afectados. Entre tantas bocas que la han pronunciado, la de Eduardo Armero, de Madrid, se curvaba al contar que «mañana tengo un compromiso al que no puedo faltar de ninguna manera». Como él, Iván Vite acudía a la estación por la mañana cuando se encontró con el aviso de corte de su línea ferroviaria y sin alternativa de transporte. «Estamos esperando a que se pongan en contacto con nosotros», relataba Iván.
Desde Renfe han permitido cambios y anulaciones de los billetes sin coste adicional. Pero esta alternativa era calificada, en general, como «insuficiente» por los viajeros perjudicados, que lamentaban que la única opción en ese momento «es buscarnos nosotros mismos la vida», como explicaban Eugenia y Rocío de Miguel. «Sobre todo, si tienes que ir a trabajar, el problema es que no hay aviones. No tenemos posibilidad de alquilar coches ni nos informaron de si están habilitando buses de sustitución», relataron ambas, que portaban sus billetes para un tren con hora de salida a las 10.49. «Conozco el caso de varios desconocidos que se juntaron para marcharse en una furgoneta de ocho plazas», comentaron. «Nos sentimos impotentes y, ante la falta de alternativas, tenemos la sensación de estar atrapadas», enfatizó Rocío de Miguel.
Sin opción habitacional
Durante la noche del jueves al viernes, la estación de Santiago permaneció abierta para dar cobijo a los viajeros perjudicados por la suspensión del servicio con Madrid. María Bravo, de Santander, fue una de ellas: «Nos dieron comida, agua y mantas para pasar la noche». Su tren, que debía salir a las 20.00 del jueves, fue suspendido apenas una hora antes. Desde entonces, aguarda en la estación sin más información .
Otros, como Iván Sánchez-Fortún, Alberto Montijano y Laura Ortega optaron por pasar otra noche en el hotel, que pagaron ellos mismos. «Cuando uno hace un viaje cuenta con un presupuesto determinado, y nosotros nos hemos visto obligados a pagar cien euros más por que eran las últimas habitaciones disponibles», explicaba Iván. El grupo de amigos también criticó la falta de criterio único de información, pues «según quién llame y en qué momento, nos aseguran que dispondremos de buses. Otros, en cambio, nos dicen que imposible», añadía Alberto. En todo caso, prefirieron no tomar la solución ofrecida por Renfe y no anular ni cambiar sus billetes, ante la posibilidad de que se habilitasen nuevas conexiones con preferencia según la antigüedad de compra, tal y como ocurrió en la mañana del jueves para los perjudicados del día anterior. Con su billete programado originalmente para la tarde del día 14, estaban este viernes en la estación desde las 9.00 con la incerteza por el transcurso de las próximas horas.