La cuarta generación de la familia Vieites regenta el hotel y restaurante ubicados en la parroquia de Leira, al pie de la carretera N-550
31 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Poco podrían imaginarse Manuel Vieites y Dolores García cuando en el año 1875 abrían las puertas de Casa Barreiro, su taberna y ultramarinos en Leira (Ordes) que un siglo y medio después el negocio seguiría en manos de la cuarta generación de la familia. Y así es, porque este año que termina se cumplen 150 de aquel origen, con sus bisnietos Ana y Manuel Vales Vieites gestionando el hotel y restaurante Casa Barreiro.
Dolores Vieites, a quien a sus 82 años le gusta acompañar a sus hijos en el negocio, relata la historia de un establecimiento que toma el nombre del lugar en que se ubica: «Fundárono meus avós, Manuel Vieites e Dolores García. El era de aquí e ela de Frades, el tiña tamén un aserradeiro e muíños, cos que seguiron os seus fillos e que pechamos na miña xeración. Montaron o ultramarinos e a taberna para ter un negocio do que vivir, e na década de 1980 eu co meu home (Manuel Vales) empezamos dar tamén hospedaxe». Era una opción más de trabajo que les permitiría ocupar un nicho de mercado sin apenas más alternativas en la zona, en tiempos de pujanza económica en la comarca, con muchos viajantes y comerciales y sobre todo, personal de la cercana central de Meirama que hacían de Casa Barreiro su hogar temporal.
Para mantenerse un siglo y medio funcionando, además de trabajar duro hay que saber modernizarse. Fue lo que hizo la familia en el año 2001, cuando decidieron reformar por completo las centenarias instalaciones y separar además las dos áreas de negocio: restaurante y hotel por un lado, y por otra parte un supermercado que dejaba atrás el primitivo ultramarinos. Así llegaron hasta la pandemia del 2020, cuando decidieron cerrar el supermercado, con una rentabilidad en decadencia frente a la competencia de las grandes áreas y cadenas de supermercados que se fueron abriendo a pocos kilómetros.
En la actualidad el hotel, con una categoría de tres estrellas y 45 habitaciones que permiten albergar 90 huéspedes, ha sumado un nuevo perfil de cliente: los peregrinos que recorren el cercano Camino Inglés, y aportan un carácter turístico a la clientela que hace 40 años no se vislumbraba. Y ello sin abandonar a los profesionales que están de paso por la comarca de Ordes; si antes Meirama era el principal proveedor, ahora lo son otras empresas como Internaco, Ramón García, Macoga o Sogama.
El restaurante, que fue ya referencia en la zona en la década de los 80, empezó a principios de este siglo con los eventos, como bodas, comuniones, bautizos y las cenas-baile, mientras por la semana llega cada jornada hasta 120 menús del día; una oferta a la que unen las comidas a la carta, «na que temos algo de todo». Esta misma noche, en su cena-fiesta de Fin de Año reúnen a 200 comensales « e temos completas tamén todas as habitacións», explica Ana.
Apuntan el orgullo que supone una trayectoria de 150 años: «Que cal é o secreto? Traballar moito (sonríe Dolores), porque é certo que vacacións non collemos moitas; despois de xubilarnos, algo máis». ¿Habrá relevo para una nueva generación familiar al frente de Casa Barreiro? De nuevo responde Dolores: «Teño dous netos, de 19 e 22 anos, que xa botan unha man por aquí. Eles agora están estudando, e seguiremos tendo Casa Barreiro se non queren tirar por outro camiño». Porque alguna cadena hotelera se interesó hace unos años por hacerse con el establecimiento, pero los Vales Vieites prefirieron que siguiera siendo un negocio familiar. Ese que nació hace 150 años y que se fue haciendo un hueco con el paso del tiempo hasta convertirse en un referente en la comarca de Ordes. Por muchos más.