Fénix, el gato negro que sufrió un rito satánico y se convirtió en uno de los milagros de Bando

Emma araújo SANTIAGO / LA VOZ

PADRÓN

PACO RODRÍGUEZ

Ángela Gómez y su marido, David López, adoptaron a este «panteriña» en el 2018 y posteriormente llegaron a su hogar otro caso especial y una felina callejera

17 feb 2025 . Actualizado a las 22:55 h.

Elegir el nombre de una mascota tiene su aquel, aunque hay circunstancias, en este caso desgracias, que lo hacen más fácil. Así, cuando en junio del 2018 unos obreros encontraron en el antiguo hospital de Galeras un gato negro, moribundo, quemado y colgado junto a lo que parecían restos de algún tipo de ritual satánico, lo llevaron en volandas al Refuxio de Bando y allí lo bautizaron como Fénix. El felino hizo honor a su nombre y resurgió de sus quemaduras y miedos.

Que las seis vidas perdidas no se convirtiesen en siete fue posible gracias a los cuidados extremos que recibió el pobre felino, que hoy es uno de los reyes de la casa de Ángela Gómez Losada, junto con Algodón (rebautizado como Shiro) y Lima. «Foron moi cautelosos no Refuxio á hora que de que nos desen a Fénix en adopción, por se fóramos nós os que lle fixeramos semellante ritual e quixeramos terminalo», recuerda Ángela. «Fénix recuperou moi ben, quedáronlle algunhas calviñas das queimaduras e fáltalle parte dunha orelliña», explica con el gato rondando y ronroneando por el salón, sin rastro del miedo con el que llegó.

Ángela y su marido, David López Blanco, recientemente fallecido, mantenían mucho contacto con el Refuxio de Bando, que recoge animales de Santiago, Teo, Vedra, Boqueixón, Touro, Val do Dubra, Brión, Trazo y Padrón. David, recuerda su mujer, «era moi fan dos gatos e decidímonos por un negro porque as panteiriñas son las grandes esquecidas dos refuxios. E logo desta primeira adopción decidimos seguir colaborando»

Esta pareja se interesó por el caso de Fénix y también por el de Algodón, ya que este segundo felino es una de esas adopciones catalogadas como difíciles, ya que es un gato blanco de ojos azules, una mezcla muy llamativa que acarrea el riesgo genético de la sordera. Y este es el caso de Algodón, todo un contrapunto estético con Fénix. Lima, la única hembra, entró en sus vidas procedente de una camada externa al Refuxio, «e cando chegou parecía que era marrón, da porcallada que traía, e tamén estaba chea de parasitos».

«Mentres non tivemos á nena eran os nosos gatifillos», resume mientras recuerda que, antes de estos tres felinos que la acompañan, ellos ya habían adoptado a varios gatos más que estaban heridos o enfermos y que no lograron sacar adelante. Es en este momento cuando Ángela recuerda el trabajo que hacen los voluntarios del Refuxio, que cuidan en sus casas de los casos especiales. «Eu estoulle especialmente agradecida a Susana», añade. 

De hecho, tiene previsto retomar con su pequeña Alma, de 16 meses, el contacto que tenían ella y su marido con el Refuxio de Bando. «O ano pasado foi moi complicado, pero e a miña idea e volver a colaborar cando poida e ir os domingos ou sábados a sacar a pasear aos cans do Refuxio, porque, eu que son máis de cans que de gatos, sempre quixemos que a miña filla tivese esa experiencia». En su caso, al vivir en un piso en O Milladoiro (Ames), y por su trabajo y disponibilidad de tiempo, no contempla la posibilidad de adoptar algún perro. 

Adoptar, la primera opción

Acompañada de su familia felina, Ángela Gómez invita a la personas que decidan convivir con un animal a que «sempre adopten» y lo hagan de forma responsable: «Se alguén está interesado en ter un animal na casa, primeiro debería mirar todos os que xa están e adoptar».

Ella y su marido dieron varios pasos más al decantarse siempre por gatos cuyas adopciones son más complicadas. «Eu non concibo exercer ningún tipo de violencia contra un animal. Non son cousas, son seres vivos, teñen sentimentos e moitas veces entenden máis que unha persoa. Se todos fosemos máis humanos no habería tantos animais nos refuxios e non habería que facer leis para protexelos», resume. Y a las personas que no tienen claro tener un animal los invita a que «se non axudan adoptando o u dando doazóns, hai outras maneiras», y como ejemplo pone sencillas prácticas como llevar restos de periódicos, mantas y distinto material que abundan en las casas para elaborar camas para los animales.

El Refuxio cerró el 2024 con 474 adopciones y 832 entradas

Para Ángela Gómez y el Refuxio Fénix y Algodón son más que una cifra, y aunque la casilla de adopciones de la estadística anual de Bando es significativa, estas cifras distan mucho de los ingresos de animales abandonados o perdidos que llegan a Bando.

El último informe del Refuxio así lo atestigua, ya que contabiliza durante todo el 2024 un total de 832 entradas de animales frente a las 878 salidas registradas en el mismo período. De estas salidas, solamente 474 son adopciones, de las que 187 corresponden a perros, 283 son de gatos y las tres restantes se refieren a animales de otras especies que no están detalladas. Otro dato positivo es que también se contabilizaron 271 recogidas por parte de sus dueños (261 perros, 9 gatos y un animal no identificado), algo en lo que influye mucho que la mascotas tengan microchip.

Como contrapunto a estos esperanzadores registros se contabilizaron 53 fallecimientos. Los datos tristes no quedan ahí, ya que también hubo que practicar las denominadas «eutanasias humanitarias», que se aplicaron por distintas causas a 16 perros y 37 gatos. También hubo nueve sueltas de animales.

En el caso de la adopciones la variable del sexo del animal es determinante, con preferencia por los machos (104 perros y 151 gatos) frente a las hembras (83 perras y 132 gatas), pese a que los animales de Bando se entregan castrados, un tipo de operación cuyo coste es notablemente superior en el caso de las hembras de ambas especies.

Por lógica demográfica, Santiago es el concello en el que más animales se recogieron el año pasado, un total detr En este registro destaca Padrón, con 86, seguido de Teo (33), Dodro (28), Brión (24), Val do Dubra (16), Boqueixón (10), Trazo (8), Vedra (8) y Touro (4).