
La cifra de habitantes de las comarcas que residen fuera aumentó en 300
02 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La llegada de población extranjera a las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes puede distorsionar la realidad sobre los movimientos migratorios en la zona. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) actualizados a 1 de enero del 2025 sobre el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (Pere) demuestra que la emigración de locales a otros países sigue activa y en una dinámica al alza que no cesa. La búsqueda de mejores oportunidades laborales y de estudio centran la salida de vecinos al extranjero.
En términos totales, la cifra de personas nacidas en las comarcas que residen fuera de nuestras fronteras es de 22.178 personas. Sumando los habitantes actuales en la zona da un total de 85.877 personas, lo que significa que el 35 % de la población vive en el extranjero. Comparado con el 2024, se desplazaron a otros países 342 vecinos, un incremento por encima de la media del último lustro. De hecho, hace una década el padrón de residentes en el extranjero era inferior en 300 personas.
Por tanto, tras una caída en el tramo final de la década pasada, a raíz de la pandemia de coronavirus la emigración aumentó paulatinamente entre quienes viven en Deza y Tabeirós. Por concellos, el mayor incremento interanual tuvo lugar en Lalín, con 66 personas que decidieron asentarse en el extranjero.
A Estrada y Lalín
La capital dezana cuenta con 5.723 personas viviendo fuera, pero a pesar del volumen no es el municipio con la mayor cuantía. Este es A Estrada, con 5.990 estradenses instalados en otros países. Precisamente en A Estrada se da el efecto contrario al de Lalín, con un menor crecimiento de la emigración (+12), el más bajo de toda la zona. Porcentualmente, la proporción de estradense y lalinenses en el extranjero es menor que en ayuntamientos de menor población. Así, en la capital dezana suponen el 28 % del total y en A Estrada cerca del 30 %.
En Silleda la proporción sube hasta el 36,6 %, con 3.250 personas viviendo fuera, 36 más que en el 2024. En cambio, tanto Silleda como Forcarei son los únicos concellos en los que la cifra de emigrantes es menor que hace diez años. En el caso de Forcarei son 145 personas menos, aunque en el balance interanual subió en 84. El municipio de Terra de Montes alcanza los 2.310 vecinos en el extranjero, el 73 % del total de forcaricenses en el mundo.
En este sentido, en Dozón son el 66 % (649) y en Rodeiro el 96 %, con casi más cambotes viviendo fuera que en el ayuntamiento.
Los mayores de 65 años siguen siendo el principal segmento de población entre los emigrados
Con todo, el volumen de emigrantes es mucho menor que décadas atrás. Más allá del conteo de personas que dejan las comarcas para labrarse un futuro más próspero, este hecho se constata con el perfil del residente en el extranjero, que por lo general supera los 65 años de edad.
En todos los concellos el mayor porcentaje lo ocupa esta franja de edad. En A Estrada son el 63 % y en Lalín rondan el 60. Más alta es la proporción en Forcarei, donde el 71 % de sus residentes en el extranjeros tienen más de 65 años, mismo porcentaje que Dozón. En Silleda son el 67,6 %, en Vila de Cruces el 63, en Rodeiro el 57 y en Agolada el 43 %, el porcentaje más bajo.
Aquellos que tienen entre 55 y 64 años suponen el 25 % de los estradenses en la diáspora y el 26 % de los forcaricenses. En Vila de Cruces son el 28 %, el dato más reseñable de esta franja en la comarca.
Menores de edad
Son testimoniales los porcentajes en edades de los 45 años hacia abajo, con datos rondando el 2 % de menores de edad viviendo en otros países. En este apartado destaca Lalín, teniendo el 4,3 % de sus vecinos en el extranjero edades entre los 0 y 16 años.
Solo Forcarei contabiliza más hombres que mujeres viviendo en otros países
En todos los concellos hay más mujeres que hombres en la diáspora a excepción de Forcarei. En el concello de Tabeirós-Terra de Montes son 1.201 varones por 1.109 féminas. La mayor diferencia entre sexos se da en Lalín, con 227 mujeres más respecto a hombres.
Un cambio coherente con el sino de los tiempos, donde más allá de la más que asentada incorporación de la mujer al trabajo, también radica el envejecimiento de la población en el extranjero y la mayor esperanza de vida de las mujeres.