Un hombre al que pedían 11 años de prisión por abusar sexualmente de su hija menor de edad logra que le absuelvan porque la víctima no quiso declarar

Xurxo Melchor
Xurxo Melchor SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

En una imagen de archivo, el edificio de los juzgados de Santiago, en el que tiene su sede la sección compostelana de la Audiencia Provincial
En una imagen de archivo, el edificio de los juzgados de Santiago, en el que tiene su sede la sección compostelana de la Audiencia Provincial PACO RODRÍGUEZ

La niña, que ya era mayor de edad cuando se celebró el juicio, presentó en clase una redacción en la que contaba actos de contenido sexual con su padre

28 mar 2025 . Actualizado a las 21:54 h.

A la sección sexta de la Audiencia Provincial, la que tiene su sede en Santiago, no le ha quedado más remedio que absolver a un hombre que estaba acusado de abusar sexualmente de su hija cuando era menor de edad porque la chica, que ya superaba los 18 años cuando se ha celebrado el juicio, se acogió a su derecho a no declarar como testigo contra su padre, que negó los hechos.

La Fiscalía pedía para él once años de prisión, una orden de alejamiento de su hija de 16 años y medio de vigencia y ocho años de libertad vigilada, mientras que la defensa pidió la libre absolución, que los magistrados le han concedido al no haber pruebas contra el acusado.

Los hechos probados de la sentencia recogen que la niña vivía con sus padres junto a sus hermanos hasta mayo del 2021, fecha en la que se adoptó la medida de guarda provisional y su estancia en régimen de acogimiento residencial en una casa. La Administración tomó esta decisión después de que la chica presentase en clase una redacción escolar en la que «refería actos de contenido sexual que habían sido ejecutados por su padre». La profesora se lo comunicó al director del centro, que informó a la comisaría de la Policía Nacional.

Los presuntos abusos habrían tenido lugar cuando la niña tenía 9 y 12 años de edad y motivaron que el padre fuese acusado de un delito de abuso sexual con penetración y de otro sin ella con la agravante de prevalimiento. Cuando este mes se celebró el juicio, en el que la chica ya era mayor de edad, ella no declaró al acogerse a la dispensa de ese deber que permite la ley para los casos de parentesco o secreto profesional.

La decisión de la joven conllevó que no se llevase a cabo en la vista oral la reproducción de su declaración que, como prueba preconstituida, se había realizado en fase de instrucción, en la que también se examinó a la presunta víctima «no siendo viable la reproducción videográfica de la grabación (...) una vez acaecido el silencio (...) de la perjudicada», señalan los magistrados.