La intervención, «poco discreta e irreversible», frente a la Catedral de Santiago que despierta debate
VIVIR SANTIAGO
La Asociación para a defensa do Patrimonio Cultural Galego critica la rampa situada ante la hospedería de San Martiño Pinario
03 oct 2025 . Actualizado a las 13:38 h.Una intervención realizada ante la Hospedería San Martín Pinario, en la Praza da Inmaculada, frente a la Catedral de Santiago, ha despertado el recelo de la Asociación para a defensa do Patrimonio Cultural Galego (Apatrigal). «Parece algo agresiva, poco discreta y, sobre todo, en ningún momento es reversible, como marcan las normas de intervención en el patrimonio», explica Carlos Fernández Coto, presidente de Apatrigal.
«La Carta de Venecia, de 1964, defiende que las ampliaciones o intervenciones sean compatibles, discretas y reversibles en la medida de lo posible, para no comprometer la autenticidad y el valor patrimonial. Y que deben evitar la falsificación histórica, es decir, no deben confundirse con el original, pero tampoco desentonar gravemente. Se deben poder distinguir a simple vista del edificio histórico», reflexiona Coto.
«Normalmente, cuando se hace unha actuación así se emplea un elemento que se puede desmontar, sin que deje huella en el edificio. En este caso, el de esta intervención realizada por una institución privada en suelo público, se trata, además, de una zona tan sensible como es frente a la Catedral de Santiago», recalca. «Igual si se acometiese de una forma más tranquila, con una mayor discreción, no pasaría tan poco desapercibida», razona, reconociendo aún así el hecho de que se trata de una rampa para mejorar la accesibilidad.
«Hay quien se pregunta si se pudieron tapar de alguna forma alquerques medievales en la zona», comparte Coto, y admite que, desde el momento en que se hicieron eco de la obra en las redes sociales de su asociación, el debate se trasladó a pie de calle.
Entre los comentarios, las posiciones son contrarias, con gente a favor y en contra. «Están a ocupar terreo público. A obra estreita o paso pola rúa, a rampla podían facela hacia o interior, dentro da propiedade», defiende un usuario. «Non interrumpe o tránsito polo nivel inferior, salvagarda a seguridade de quen accede pola rampa matendo tamén a escada, feita con pedra que se nota de nova labra (como ten que ser)...Eu non o vexo mal», contrapone otro.