Progresistas, pero no rebeldes

María Rial REDACCIÓN

SOCIEDAD

PILAR CANICOBA

Crónica | La última encuesta de la juventud La gran mayoría de los españoles entre 15 y 29 años se muestran a favor del matrimonio gay, el aborto libre y la eutanasia para incurables que la soliciten

04 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?Qué opinarán los sectores más conservadores del país cuando descubran los resultados de la última encuesta entre la gente joven? Y es que cuestiones controvertidas para la sociedad española en general crean poca polémica entre los jóvenes con edades comprendidas entre los 15 y los 29 años. Así se desprende de un sondeo sobre La percepción generacional, los valores y las actitudes de los jóvenes hecho público ayer por el Instituto de la Juventud (Injuve. Tres de cada cuatro jóvenes se declaran a favor de los matrimonios entre personas del mismo sexo y el 82% aceptarían la homosexualidad de un amigo sin que cambiase su relación, actitud impensable para muchos adultos. Lo mismo pasa respecto al aborto. El 68% de los jóvenes españoles creen que deben decidir únicamente la mujer interesada y un 18% consideran que la sociedad debe poner ciertos límites, mientras únicamente el 17% se muestran totalmente en contra de esta operación. En la encuesta también se preguntó por otras cuestiones polémicas, como la eutanasia, y se comprueba que tres de cada cuatro son favorables a ayudar a morir a un enfermo incurable si lo solicita, frente a un 15% que están totalmente en desacuerdo. Sí a la pena de muerte Como principales problemas, los jóvenes destacan el paro (35%) y la vivienda (23%). A pesar de todo, la gran mayoría de los encuestados, casi un 90%, se declaran «bastante satisfechos» o «muy satisfechos» con su vida, mientras que casi la mitad consideran «regular, ni muy buena ni muy mala» la situación económica de España. Aunque se muestran solidarios en general, la encuesta apunta un dato significativo: un tercio de la juventud española apoyan la pena de muerte como castigo de los delitos muy graves. Respecto al año pasado, el número de jóvenes preocupados por la inmigración se ha duplicado (15%); la llegada de sin papales se ha convertido en el trecer problema más importante, seguido del terrorismo (la percepción negativa se ha reducido a la mitad), las drogas y la inseguridad y la delincuencia. Según ellos, lo único por lo que merece la pena luchar es por la solidaridad y la justicia social. Al contrario de lo que pasaba hace décadas, la política no les interesa. Como valores prioritarios, la gran mayoría destacan la salud y las relaciones personales y, como ocurre desde el 2003, enmarcan entre los asuntos poco importantes la política y la religión, otro debate que ha provocado manifestaciones en los últimos meses.