El programa gallego de atención al infarto es un ejemplo de eficacia en toda España
09 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El programa de atención al infarto agudo del miocardio en Galicia (Progaliam), que acaba de cumplir cinco años, se ha convertido en un modelo a seguir en toda España. En su primer lustro ha atendido a 5.000 infartados, de los que el 95 % se recuperaron del suceso. El programa se desarrolla en los hospitales de A Coruña (Chuac), Santiago (CHUS) y Vigo (Chuvi).
¿Cualquier persona que sufre un infarto entra en el programa?
No, solo los más graves, aquellos que conllevan un ST elevado. Cualquier médico, o un sanitario con la formación adecuada, lo puede diagnosticar al hacer un electrocardiograma.
¿Da igual en qué punto de Galicia esté el afectado?
Absolutamente. Lo único importante es llamar al 061 de forma inmediata. Este servicio enviará una uvi móvil que tratará al paciente mientras lo traslada al hospital de Progaliam asignado. Por ejemplo, si una persona está en Lugo y sufre un infarto, el 061 enviará un vehículo medicalizado que lo transportará al hospital de A Coruña; no irá al centro de referencia del enfermo, en Lugo, y por no ir, ni siquiera pisará las urgencias del Chuac, entrará directamente en la sala de hemodinámica, donde se le practicará una angioplastia. Una vez tratado y estabilizado -normalmente entre 12 y 24 horas- otra uvi móvil lo derivará al hospital de Lugo, donde se recuperará con los médicos que le atenderán en el futuro.
¿En la uvi móvil del 061 se recibe tratamiento?
El mejor. Son uvis móviles con todos los adelantos técnicos -fármacos, desfibriladores...- y sobre todo con personal altamente cualificado.
¿Qué probabilidad tiene una persona de sobrevivir?
Casi todas. De la sala de hemodinámica salen hasta un 98 % de los pacientes y la mortalidad a los treinta días del suceso para menores de 65 años es del tres por ciento.
¿Y las secuelas?
Es la gran eficacia del programa. Salvar vidas es, obviamente, la prioridad, pero de esta manera además se les ofrece calidad de vida. Un infarto de estas características destruye tejido del músculo del corazón, tejido que no se vuelve a regenerar. En algunos casos es tan importante que aboca al enfermo a un trasplante; otras veces deja el corazón muy débil y por tanto incapacita físicamente a la persona. Con una angioplastia se para el proceso de destrucción del músculo y por tanto las secuelas.
¿Por qué no se aplica a todos los hospitales de Galicia?
Sería un grave error. Según los últimos estudios, la proximidad del hospital no es el factor básico. En las uvis móviles ya se trata al paciente y lo importante es que se le lleva a un centro altamente cualificado. Para que un servicio como este funcione tiene que tener equipos preparados todo el día -el 7 7% de los sucesos ocurren de noche o en fin de semana- y un quirófano de cardiología por si falla la angioplastia. Además, lo más importante es que todo el equipo tenga mucha práctica para que sea lo más eficaz posible.
¿Está bien el reparto de áreas sanitarias?
Según el responsable de cardiología de Santiago, no. Según explica José Ramón González Juanatey, A Coruña y Vigo tienen un área de influencia de más de un millón de personas, mientras Santiago se limita a 500.000 cuando se trata de equipos similares.
¿Por qué tiene tanto éxito el programa en Galicia?
Alfonso Castro Beiras, ideólogo del Progaliam, cree que los médicos han sido muy generosos con su esfuerzo y también la Administración, en concreto el 061. Este servicio es, para Castro Beiras, el mejor de España, y ha mejorado exponencialmente la calidad sanitaria en un territorio tan disperso como Galicia.