El pasado mes de octubre, los servicios de mensajería y correo electrónico de BlackBerry sufrieron una caída que durante tres días dejó incomunicados a usuarios de todo el mundo. La avería -que Research in Motion (RIM, fabricante de los populares teléfonos inteligentes) atribuyó al fallo de un conmutador en Europa- se solucionó, pero sus efectos se siguen notando: ayer se llevaron por delante a Jim Balsillie y Mike Lazaridis, los dos fundadores y codirectores ejecutivos del fabricante canadiense, que reconocieron que «la empresa «entra en una nueva fase».
Balsillie y Lazaridis anunciaron su dimisión argumentando que «llega un momento en el crecimiento de toda compañía de éxito en el que los fundadores reconocen que tienen que pasar el relevo a nuevos líderes». El elegido para ese papel es el alemán Thorsten Heins, hasta ahora jefe de operaciones de RIM, quien declaró que su objetivo es volcarse en el consumidor. «Es esencial en EE.UU.», sostuvo, y señaló que, para los americanos, RIM es percibido sobre todo como un proveedor de servicios a empresas.
El servicio BlackBerry está fundamentalmente enfocado al cliente corporativo, una estrategia que dio excelentes resultados durante una década -la primera mora electrónica fue lanzada en 1999-. Pero la aparición del iPhone de Apple y de los móviles dotados con sistema operativo Android (desarrollado por Google) han puesto a RIM contra las cuerdas. Su participación en el mercado estadounidense de smartphones era a finales de noviembre del 2011 del 16,6 %, tres puntos menos que en agosto del mismo año. Por delante tiene a Google (46,9 %) y Apple (28,7 %), y por detrás a Microsoft (5,2 %).
Dispositivos táctiles
Conocida por sus dispositivos dotados de teclado físico completo, RIM ha intentado en los últimos años adaptarse a las nuevas capacidades táctiles por las que apostaron sus rivales. Para ello presentó las BlackBerry Storm y Torch y la tableta PlayBook, que no han gozado de mucho éxito entre el público. Ayer mismo, la tienda de RIM en España anunció una rebaja del 50 % en el precio de sus tres modelos PlayBook (el de mayor capacidad, 64 GB, pasa de 699 euros a 319). El retraso en el desarrollo de un nuevo sistema operativo es otro de los problemas a los que se enfrenta la compañía.