Las buenas noticias de la epidemia

Luís Pousa Rodríguez
Luís Pousa REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Médicos chinos parten de Wuhan, el epicentro de la pandemia, después de varias semanas de intenso trabajo
Médicos chinos parten de Wuhan, el epicentro de la pandemia, después de varias semanas de intenso trabajo STRINGER

Los médicos que abandonan Wuhan, el peculiar San Patricio de Irlanda, el último gesto de José Andrés...

20 mar 2020 . Actualizado a las 17:57 h.

Cinco noticias positivas sobre la crisis del coronavirus: 

Los primeros médicos abandonan Wuhan, zona cero de la pandemia

Tres mil sanitarios regresan a casa tras la lucha contra el virus

Hasta el 31 de diciembre vivíamos tan felices sin saber donde caía Wuhan. Era Nochevieja y teníamos otras cosas con qué entretenernos. Galicia quedaba entonces muy lejos de esa urbe de once millones de habitantes de la provincia china de Hubei. Pero justo cuando Occidente se afanaba en celebrar la llegada del 2020 —el Año Nuevo se estrenaba en China el 23 de enero—, comenzó a circular la noticia sobre la aparición de 27 casos de neumonía atribuidos a un posible contagio en el mercado local.

Descubrimos de golpe la existencia de Wuhan, y mientras los expertos nos explicaban cómo se pronuncia este topónimo, el tsunami de datos sobre el coronavirus sobrevoló nuestras cabezas. Vimos cómo la curva de enfermos y fallecidos se agigantaba, cómo el Gobierno chino imponía medidas drásticas para contener el contagio. Cómo se levantaban hospitales y hoteles de la nada y cómo un ejército de médicos, enfermeras y personal sanitario llegaban a la gran ciudad de Hubei para plantar cara al patógeno como solo saben hacer los chinos: con un despliegue colosal de estructuras y seres humanos.

Durante aquellas primeras semanas, nadie, ni siquiera los tenaces habitantes de China, pensaban que algún día atisbarían una tímida luz al final del túnel. Y, aunque la lucha continúa, en Wuhan el apocalipsis ha amainado. Hemos visto las imágenes de los médicos que abandonan la ciudad después de meses de batalla. Saludan victoriosos y enarbolan marcialmente la bandera roja mientras bajan las escaleras de la estación de tren, de donde parten a sus casas. Son 3.675. Estuvieron en primera línea, en catorce hospitales provisionales y otros siete convencionales. Y ahora, al fin, sonríen.

 

El cocinero José Andrés
El cocinero José Andrés BIEL ALIÑO

El chef José Andrés convierte sus restaurantes de Washington en comedores comunitarios

El cocinero, que posee dos estrellas Michelin, ofrece «un plato de comida a toda la gente necesitada»

La Voz

Para el público español, José Andrés es el bondadoso y simpático cocinero de la tele, pero en Estados Unidos el afamado chef es uno de los azotes del presidente Trump y de su despiadada política del «sálvese quien pueda».

Entre otros galardones, José Andrés ostenta dos estrellas Michelin por sus restaurantes de Washington. Los mismos que, tras ser clausurados por la epidemia, ha decidido convertir temporalmente en comedores comunitarios. La iniciativa busca «ofrecer un plato de comida a la gente necesitada durante esta emergencia», apunta el chef en su cuenta de Twitter.

Bono, vocalista de U2
Bono, vocalista de U2 U2 / Instagram

Música para los que cantan en los balcones

Bono, vocalista de U2, dedica una canción al personal sanitario y al pueblo italiano por su lucha contra la pandemia

La Voz

No fue este un San Patricio al uso. La fiesta que cada año congrega a miles de personas en las calles de Dublín —y otras capitales mundiales con fuerte presencia de la emigración irlandesa, como Nueva York o Boston— pasó en esta ocasión casi desapercibida. Los pubs, desolados, no tuvieron el bullicio habitual y un espeso silencio eclipsó el espíritu siempre jaranero de una isla que combate las desventuras con cerveza negra, música y mucho humor.

Conmocionado, según explicó a través de su cuenta de Instagram, por las calles desiertas de Dublín, el líder de U2, Bono, decidió componer una canción para dar las gracias a «los médicos, enfermeras y todos aquellos que están en primera línea» de combate contra la expansión de la epidemia. El tema, que compartió en las redes sociales con un vídeo en el que el vocalista se acompaña únicamente del piano, se titula Let Your Love Known. La canción, la primera que publica Bono desde el último disco de U2, en el 2017, está dedicada también a aquellos italianos que sobrellevan la cuarentena cantando desde los balcones y azoteas.

Pasajeros con mascarillas en el aeropuerto de Ezeiza, en Buenos Aires
Pasajeros con mascarillas en el aeropuerto de Ezeiza, en Buenos Aires Alejandro Santa Cruz / E. P.

Un piloto muy orgulloso de llevar a casa a sus compatriotas argentinos

 

La Voz

Entre este miércoles y el martes aterrizaron en el aeropuerto Ezeiza de Buenos Aires los últimos cinco vuelos procedentes de zonas de riesgo que recibieron autorización del Gobierno argentino para entrar en el país antes de cancelar todas las conexiones desde lugares donde la tasa de contagio es especialmente elevada. La medida resulta especialmente dura en un país en el que buena parte de su población tiene lazos familiares en Italia y España, dos de los actuales epicentros de la pandemia.

El protagonista de estos días en la nación austral ha sido el comandante Pedro Parrado, uno de los pilotos de Aerolíneas Argentinas encargados de dirigir estos vuelos de repatriación. Parrado, según recoge el diario La Nación, se ha hecho célebre en las redes por los emotivos discursos con los que celebra, al tomar tierra en Ezeiza, el regreso a casa de sus compatriotas. «Nos sentimos orgullosos de que Aerolíneas le sirva a la patria transportando a los argentinos que necesitan volver desde las distintas zonas afectadas. Les aseguro que todos vamos a poner lo mejor para cumplir con esta operación», proclama el entusiasta piloto.

Una voluntaria prepara mascarillas en su casa de Praga, después de que el Gobierno checo haya ordenado utilizarlas para salir a la calle
Una voluntaria prepara mascarillas en su casa de Praga, después de que el Gobierno checo haya ordenado utilizarlas para salir a la calle MARTIN DIVISEK

Voluntarios y presos confeccionan mascarillas en la República Checa

El país centroeuropeo decreta la obligación de protegerse el rostro al salir a la calle

L. P.

Aunque las cifras en la República Checa todavía no son alarmantes —por ahora se han confirmado menos de 500 casos—, los responsables del país centroeuropeo han decidido tomar nota de lo padecido por sus socios de la UE e implantar de inmediato medidas destinadas a frenar la posible expansión del virus.

El primer ministro, Andrej Barbis, decretó este miércoles la obligación de utilizar mascarillas —o, en su defecto, pañuelos o bufandas— para proteger la boca y la nariz en caso de tener que salir a los espacios públicos.

Ante la escasez de material (en la República Checa, con una población de diez millones de habitantes, se estima que solo había 10.000 unidades) y la obligatoriedad de su uso, miles de voluntarios en el todo el país se han puesto a confeccionar mascarillas en sus casas. A la espera de que lleguen remesas desde China y de que la fabricación industrial pueda saciar en parte la demanda, los presos de diversas cárceles checas también se han ofrecido a trabajar en la confección de estas piezas, para las que se están reutilizando todo tipo de prendas de ropa.