Italia desacelera: bajan los contagios y los muertos

la voz AGENCIAS

SOCIEDAD

El país endurece las medidas pero se mantienen servicios esenciales como la industria alimentaria y los medios de comunicación

23 mar 2020 . Actualizado a las 13:40 h.

Desde hace semanas, Italia es el espejo en el que España se mira en cuanto al avance del COVID-19. La curva de la epidemia de ambos países es similar y las medidas de confinamiento tomadas por los gobiernos son parecidas, aunque es cierto que en España se tomaron de forma más drástica. Si nos situamos en este nivel de comparación, podría empezar a haber un pequeño hueco para la esperanza, porque las cifras en el país vecino, por primera vez se ha registrado un leve descenso en el balance diario. Italia contabilizó ayer domingo 5.476 fallecidos, 651 más en solo 24 horas, y la cifra de enfermos contagiados ofrecida a los medios es de 46.638, es decir, 3.957 más en un día, según informó el jefe de Protección Civil, Angelo Borrelli. Esto supone por primera vez un descenso en el número de muertos y contagios diarios, que el sábado fueron 793 y 4.821, respectivamente.«Los números de hoy son menores en comparación con los de ayer. Esperamos que estos números puedan ser confirmados en los próximos días. Pero no hay que bajar la guardia y hay que seguir respetando las indicaciones y las medidas de aislamiento impuestas», apuntó.

El número de personas curadas es de 7.024, lo que supone que 952 personas se han recuperado desde el sábado, y la cifra de contagios totales en el país desde que se detectó el brote a finales de febrero asciende a 59.138 personas.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, anunció ayer la «decisión difícil» pero «necesaria» de suspender «en todo el territorio nacional todas las actividades productivas que no sean indispensables para mantener servicios esenciales». Sí se mantendrán, no obstante, servicios imprescindibles como la industria alimentaria o los medios de comunicación.

«Ralentizamos el motor de Italia, pero no lo detenemos», apuntó Conte, consciente de que las regiones más castigadas por el virus son Lombardía, Emilia Romaña y Véneto, que juntas representan el 40 % del producto interior bruto (PIB).

Bloquear el flujo de personas

Esta nueva medida entrará en vigor hoy mismo y la intención es limitar aún más los contactos entre personas para que el virus no se siga extendiendo.La suspensión de estas actividades, que se realizan fundamentalmente en el norte del país, motor industrial de Italia, ha generado preocupación en algunas regiones del sur, como en Campania, donde su presidente, Vincenzo De Luca, ha pedido al primer ministro italiano, Giuseppe Conte, que bloquee el flujo previsible de ciudadanos del norte que regresarán al sur, tras ver sus centros de trabajo cerrados. Las regiones de Calabria y de Basilicata (sur) han prohibido la salida o entrada de todos los ciudadanos, excepto por motivos de trabajo justificadas o por razones de salud graves, hasta el 3 de abril, una ordenanza a la que ha seguido una decisión del Gobierno a nivel nacional.

El Ministerio de Sanidad y el del Interior han firmado una prohibición que impide a todas las personas moverse en medios públicos o privados del municipio en el actualmente se encuentran, a menos que lo deban hacer por necesidades de trabajo, por motivos de urgencia o de salud, y que estará vigente hasta que se publique el decreto mañana, que incluirá esta medida. Italia ha pedido y recibido ayuda de China y ahora también de Cuba y Rusia, para combatir el virus. Una brigada de 52 doctores y enfermeros cubanos viajó este sábado a Lombardía en respuesta a la petición de ayuda de esa región del norte de Italia, la más afectada por la pandemia. Los especialistas isleños, altamente cualificados y con experiencia en epidemias como el ébola, asistirán a sus colegas lombardos. Se unirán a una decena de médicos chinos que ya se encuentran en la zona.

Por su parte, Rusia va a enviar próximamente un equipo de médicos, virólogos y enfermeros; según los medios italianos, serán ocho brigadas móviles de médicos militares y virólogos y traerán también vehículos especiales para las labores de desinfección y otros equipos médicos.