¿Por qué España es uno de los países más castigados por el coronavirus?

Raúl Romar García
r. romar REDACCIÓN

SOCIEDAD

La falta de capacidad de hacer test PCR dificultó la respuesta de España ante la pandemia
La falta de capacidad de hacer test PCR dificultó la respuesta de España ante la pandemia Glòria Sánchez

Los recortes en Sanidad, la polarización política y una desescalada demasiado rápida son algunas de las principales causas, según un duro editorial de la revista científica «The Lancet»

17 oct 2020 . Actualizado a las 18:40 h.

 ¿Por qué España ha sido uno de los países más castigados por la epidemia de coronavirus? Son múltiples las respuestas que se han ofrecido a esta pregunta, que tendrá una respuesta definitiva cuando se acabe de constituya el comité científico independiente encargado de evaluar la gestión de la crisis. Pero los preocupantes datos de España, tanto en número de contagios como de muertes, muy superior al de otros países europeos, ha llevado a la revista médica The Lancet, una de las más influyentes del mundo, a realizar su propia reflexión en un duro editorial.

Y sus conclusiones no son benévolas. El agravamiento de la crisis sanitaria se justifica en una desescalada demasiado rápida, en un debilitado sistema sanitario por años de recortes incapaz de ofrecer una respuesta contundente y por una excesiva polarización política y descoordinación entre administraciones que impide actuar con celeridad y contundencia. A grosso modo, estos son algunos de los puntos flacos de la gestión que ha desvelado la prestigiosa publicación, que fue también el altavoz por el que un grupo de veinte científicos españoles pidieron una evaluación independiente de la gestión de la crisis.

La revista recalca en su editorial que los «cuatro pilares del sistema sanitario español -gobernanza, financiación, prestaciones y personal- ya estaban en una situación de fragilidad» cuando el sistema se vio «superado» por la pandemia en marzo.

«La década de austeridad que siguió a la crisis financiera de 2008 redujo la plantilla y las capacidades del sistema público de salud», recalca The Lance», que alerta que los servicios sanitarios españoles están «faltos de personal, faltos de recursos y bajo presión». Advierte que España tiene una de las proporciones más bajas de enfermeros por cada mil habitantes de la Unión Europea (5,9 en España, frente a 9,3 de media entre los Veintisiete), y que «con demasiada frecuencia (el sistema) se sustenta en contratos temporales que pueden estar en vigor durante solo unos días o semanas».

El virus, según The Lancet, ha «magnificado» las debilidades del sistema sanitario y ha revelado «las complejidades de las políticas que conforman el país». De hecho, la publicación apunta directamente a la «polarización política y la gestión descentralizada de España» que también «podrían haber obstaculizado» una rápida y eficaz respuesta sanitaria por parte de la salud pública.

La publicación británica se pregunta si lo que se está viviendo en España con la pandemia, es una «tormenta predecible». Y ofrece su respuesta: «La enfermedad ha amplificado algunas de las debilidades del sistema de salud y revelado las complejidades políticas que conforman el país».

Ante el repunte de casos que experimenta España desde mediados de agosto,  concluye que «cuando se levantó el confinamiento nacional en junio, algunas autoridades regionales fueron demasiado rápidas en reabrir y demasiado lentas en implementar un sistema eficiente de detección y rastreo de casos»..

El artículo recuerda que el pasado 12 de octubre, España contaba con 861.112 casos confirmados, 32.929 muertes y más de 63.000 sanitarios infectados, cifras que a día de hoy se han elevado a 936.560 contagiados y a 33.775 fallecidos. A juicio de la revista, la primera oleada puso a prueba la resistencia del sistema de salud y, pese a la creación en el 2004 de un Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, la pandemia puso al descubierto problemas como un débil sistema de vigilancia en todo el país, baja capacidad para hacer PCR, y falta de equipación para el personal sanitario y de equipos en cuidados intensivos, como apuntaba una carta firmada por 20 científicos españoles y remitida a la revista en agosto.

No obstante, la revista concluye diciendo que «hay motivos para la esperanza» y recuerda que de acuerdo con el último informe de la salud mundial de The Lancet -difundido esta semana-, España es uno de los países con mayor esperanza de vida saludable de Occidente, de modo que «si los líderes políticos de España pueden extraer lecciones de su subóptima respuesta a la covid, el país está muy bien situada para dar a su población un futuro brillante y saludable».