La dosis de refuerzo contra el covid «pincha» entre los menores de 40 años
SOCIEDAD

Solo el 41% de los treintañeros y el 32% de los veinteañeros tiene el tercer pinchazo pese a las recomendaciones del Ministerio de Sanidad. La alta tasa de contagios en estos grupos de edad durante la sexta ola justifica en parte las cifras.
25 feb 2022 . Actualizado a las 05:00 h.La campaña de vacunación en España, un ejemplo de éxito durante la primera etapa, se está enfrentando ahora a una nueva realidad con las dosis de refuerzo. Los índices del tercer pinchazo están siendo bajos en comparación con el éxito de los dos primeros. Solo la mitad de los españoles (el 50,5%) ha recibido la dosis extra. De los 46 millones de españoles, 23 millones la tienen y aproximadamente otros 9 millones aún no han cumplido los 18 años, con lo que no pueden aún ser inoculados. Pero quedan 14 millones que no pueden, o no quieren, recibir la tercera inyección. Y los datos empeoran cuanto más baja la edad: en el grupo de 20 a 29 años, apenas uno de cada tres cuenta con la tercera dosis.
En todas sus intervenciones, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, se esfuerza en resaltar la importancia de la dosis de refuerzo. «La dosis de refuerzo funciona. Estamos viendo que en el grupo de 70 años en adelante la incidencia es menor, y es el grupo que está mayoritariamente vacunado. De ahí la necesidad de acelerar lo máximo posible la vacunación para seguir protegiéndonos», dijo Darias el 15 de diciembre, cuando el Consejo Interterritorial aprobó extender el pinchazo extra a todos los mayores de 18 años. En aquel momento, la tercera dosis era una prioridad absoluta porque diferentes estudios apuntaban a la reducción de la eficacia de las dos primeras dosis pasados seis meses de la primovacunación, situación en la que se encontraban principalmente los mayores de 50 años (el grupo con más riesgo), que habían recibido los dos pinchazos antes del verano.
Y es cierto que la población de más edad sí está convencida de las virtudes de la dosis de refuerzo, con el 79 % de todos los mayores de 40 años con el tercer pinchazo. Por cohortes, la tienen el 92,5 % de los mayores de 70; el 92,08 % de entre 60 y 70; y el 76 % de entre 50 y 59. Pero los porcentajes caen radicalmente entre los grupos más jóvenes: han recibido el pinchazo extra el 59 % de las personas de entre 40 y 49 años; el 41 % de entre 30 a 39 y el 32 % de entre 20 a 29. Las bajas cifras de tercera dosis se explican, en parte, por el enorme número de contagios detectados desde mediados de diciembre.
La Comisión de Salud Pública decidió que las personas que se han infectado en los dos últimos meses deberán esperar cinco meses más para acceder a la dosis extra y en este grupo sobresalían los menores de 40 años, que antes de Navidad no habían cumplido los seis meses de plazo estipulados entonces para separar el segundo y el tercer pinchazo. Así, desde mediados de mayo, debería haber un repunte de dosis extra.
Pero a la vez, la práctica unanimidad respecto a los beneficios de la primovacunación (el 91 % de la población tiene las dos primeras dosis) se ha agrietado con el tercer pinchazo. La predisposición de los españoles a recibir la dosis extra ha bajado 16 puntos desde enero, según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas. Si hace un mes el 84,5 % de la población se mostraba favorable a la tercera dosis, esa cifra cae hasta el 68,4 % en febrero. El 16,2 % no quiere recibirla, el 8,2 % tiene dudas, el 28,3 % afirma que ya se ha vacunado de manera suficiente, el 19,4 % teme que el tercer pinchazo pueda tener riesgos para la salud o efectos colaterales y finalmente, el 8,7 % no tiene confianza.
Las opiniones de los expertos, discordantes, también han impactado en la opinión pública. Aunque existe consenso en que la tercera dosis no tiene peligros para la salud, muchos especialistas han incidido en dos aspectos: la vacunación con dos dosis ya aportaba suficiente inmunidad y resultaba prioritario enviar esas vacunas a países con índices de inmunización muy bajos.