Cuando la ficción supera a la realidad: los motivos por los que Rosa Peral pide a Netflix 26 millones de euros de indemnización

G.V. REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Albert López y Rosa Peral fueron condenados por el asesinato de Pedro Rodríguez
Albert López y Rosa Peral fueron condenados por el asesinato de Pedro Rodríguez

La condenada en el conocido como crimen de la Guardia Urbana lleva a la plataforma y a la productora de «El cuerpo en llamas» a los tribunales por una supuesta vulneración de sus derechos y los de una de sus hijas. Su reclamación se basa en la imagen que se da de ella como madre, pero también sobre las licencias narrativas que hay en la ficción

09 mar 2025 . Actualizado a las 19:08 h.

El mensaje es habitual en las pantallas cuando las ficciones están inspiradas en hechos reales. Se trata de ese texto que dice que algunas secuencias han sido dramatizadas con fines narrativos. Se cambian los nombres. Normalmente las personas presentes en la secuencia que van a narrar. Se hace en favor del interés del producto, de la comprensión del espectador...

Este es el motivo que lleva a una mezcla de ficción y realidad a los juzgados. Rosa Peral le pide a Netflix una indemnización millonaria por la historia que cuenta El cuerpo en llamas. O más bien por cómo se cuenta.

La ex agente de policía, condenada a 25 años de cárcel junto a Albert López, por el llamado crimen de la Guardia Urbana pide que parte de la historia que cuenta la exitosa serie tenga consecuencias.

La reclamación

El 8 de octubre del 2024 se conocía que Rosa Peral le reclamaba a Netflix y a la productora de la serie, Arcadia Motion Pictures, cerca de 30 millones de euros por vulneración de sus derechos y los de su hija.

La solicitud es exactamente 26,6 millones de euros para su hija -1 euro por el número de horas que se ha reproducido la serie- y 2,6 millones para ella -10 céntimos por hora-.

El diario El Mundo informaba hace unos días que esta reclamación llegará en unos días, el 11 de marzo, a los juzgados con la audiencia previa en la que se admitirán y descartarán pruebas, y se señalará fecha para juicio oral.

Es la lucha judicial entre Rosa Peral y Netflix o entre la realidad y la ficción.

Úrsula Corberó interpreta el papel de Rosa Peral en «El cuerpo en llamas»
Úrsula Corberó interpreta el papel de Rosa Peral en «El cuerpo en llamas» Netflix

¿Por qué esta demanda?

Lo que la condenada por el crimen de la Guardia Urbana reclama a Netflix es una parte del relato que no contempla la sentencia. Según la narración de la serie, la hija de Rosa Peral (en la ficción solo tiene una, cuando en realidad tiene dos) fue consciente del crimen en el que su madre y su amante, Albert López, acabaron con la vida de Pedro Rodríguez, pareja de ella, en el 2017.

Aunque este extremo no se recoge en la sentencia, la producción usa a la pequeña como hilo narrativo en parte del relato. Según El Mundo, uno de los momentos del conflicto, tiene que ver cuando una Úrsula Corberó ensangrentada después de haber matado a su pareja es observada por su hija. Además, en otros momento, el punto de vista de la serie refleja cómo la niña ve a Albert López, el otro condenado, pintando el sótano donde se dio muerte a la víctima, o incluso cómo la menor sufre terrores al ser consciente de que lo sucedido en aquella vivienda ha sido anormal.

¿Recoge este relato la sentencia? No, ninguno de esos momentos y a ello se agarra la defensa legal de la exagente de la guardia urbana. Rosa Peral considera que la serie narra momentos no probados, afectando gravemente a sus derechos y a los de su hija, que a día de hoy tiene 14 años.

La historia muestra a una niña muy dañada por los hechos, algo que tampoco quedó probado.

Netflix se mantiene en silencio ante este proceso. El Periódico recogió la versión de plataforma que explicó que el personaje de la niña es colateral de la trama y necesario para entender la dimensión del personaje de Rosa Peral.

La defensa de la demandante sostiene que parte del éxito de la producción tiene que ver con esa dramatización en la que se cuestiona su buen hacer como madre. «Es evidente el daño psicológico, afectivo, emocional, social y hasta físico que semejante situación puede provocar en la menor, que ahora tiene 14 años y acude al instituto del mismo municipio donde residía con su madre, si todo su entorno piensa y le atribuye el testimonio por el que ella, mi mandante, fue encarcelada», dice la abogada Nuria González a El Mundo, que añade: «Se inventan dos hechos que también pueden perjudicar, ya no sólo a la hija mayor, sino también a la pequeña, ya que durante toda la producción se sostiene que mi mandante fue, por un lado, una madre negligente que no quiso ver a sus hijas durante más de dos años (el tiempo que duró el proceso), y por otro, se la llega a interpretar como una madre violenta que saca a su hija de su coche a empujones y gritos».

Un conflicto latente

La serie protagonizada por Úrsula Corberó y Quim Gutiérrez ya se estrenó con la defensa legal de Peral bien atenta al argumento. En septiembre del 2023, la condenada pidió paralizarsu emisión al asegurar que vulneraba su derecho al honor. Un intento muy contradictorio ya que Peral protagonizaba a su vez otro producto de la plataforma que se estrenó en paralelo, el documental Las cintas de Rosa Peral, en el que hablabla por primera vez desde la prisión y en el que rompía su silencio seis años después.

Ese documental le dio especiales quebraderos de cabeza a la reclusa ya que la Generalitat llegó a sancionarla por aprovechar las comunicaciones previstas para familiares y amigos desde prisión para conceder entrevistas

Crónica negra

El crimen de la Guardia Urbana será siempre uno de los más recordados de la crónica negra española. Rosa Peral y Albert López fueron condenados a 25 y 20 años de cárcel en el 2020 por haber asesinado a Pedro Rodríguez, la pareja de ella. Todo sucedió en el 2017 cuando los Mossos d'Escuadra encontraron un coche calcinado en las inmediaciones del pantano de Foix, en El Garraf. Lo que parecía un acto vandálico acabó como una investigación criminal ya que en el maletero del vehículo había restos humanos. Era Pedro Rodríguez, también agente de policía, y pareja de Rosa Peral. 

La condenada aseguró que no sabía nada de su novio porque se había ido de casa días antes tras una discusión. Peral era por lo tanto la «viuda», pero pronto se descubrió que la joven mantenía una relación en paralelo con otro compañero del cuerpo, Albert López. Ya habían estado juntos antes de su relación con Pedro, y acababan de retomar su romance. 

El exmarido de Rosa, y padre de sus hijas, Rubén, fue el primer sospechoso, pero pronto quedó descartado. Pronto el foco de la investigación se puso sobre la agente y su novio: la geolocalización de sus teléfonos coinciía con la de la víctima. Los tres móviles estuvieron juntos cerca del pantano de Foix, donde apareció el cuerpo sin vida de Pedro Rodríguez. 

Lo que pasó en el juicio le dio aún más munición a la serie. Y es que ambos acusados, Rosa y Albert se echaron la culpa mutuamente.

La versión de Rosa fue que su amante se había presentado en su casa armado y que había matado a Pedro mientras ella estaba encerrada en la habitación con sus hijas. A la mañana siguiente, Albert dejó la vivienda porque tuvo que asistir a un juicio como policía y, según Rosa, la amenazó para que no contase nada. Cuando el agente regresó a la casa, metió el cadáver en el coche, fue a la casa de Rubén, el exmarido de Rosa, para intentar inculparle y después abandonó el coche en el pantano donde le prendió fuego. Rosa también estaba allí. Fue al lugar en su vehículo y allí recogió a Albert.

La versión del amante de Rosa es muy diferente. El agente declaró en el juicio que fue Rosa quien le llamó la noche del 1 de mayo y le pidió ayuda para deshacerse del cuerpo de su pareja. Ella le había matado tras una discusión. Albert asegura que intentó convencer a Rosa para que confesase, pero que ella se negó. Sí confirma que estuvieron en la zona de la casa del exmarido de Rosa para intentar inculparle y que después se dirigieron al pantano para prender fuego al coche con el cadáver de Pedro en el interior. 

Ninguna de las versiones coinciden con las pesquisas de los Mossos d'Esquadra e incluso aparecen nuevos datos: Rosa también tenía una relación con su vecino y acudió con Albert a una comida de compañeros tres días después de haber asesinado a Pedro. Todos pensaron que Rosa y Albert habían retomado su relación.

Las acusaciones mutuas no les sirven a Albert y Rosa. En abril del 2020 son condenados a 20 y 25 años de prisión respectivamente. Ella se lleva la pena más alta al considerar el tribunal, de acuerdo con el jurado popular, que hay agravante de parentesco.

Tras el estreno de la serie, y ante el éxito de la producción, Peral se manifestó en Catalunya Radio. Era su primera entrevista (que también le dio problemas) y en la grabación aseguraba que estaba sufriendo las consecuencias de El cuerpo en llamas y que lamentaba que se siguiese hablando de ella y sus hijas seis años después. «Me están machacando», aseguraba.

«Una de ellas es una adolescente y nadie se ha parado a pensar en el daño que puede sufrir ella, los niños que le rodean, cómo lo estará viviendo...», decía sobre sus hijas. Ahora será la Justicia quien determine si la ficción puede ir más allá de un caso real.