
Los menores de 18 años españoles son unos los que menos reticencia tiene a este proceso de inmunización
02 abr 2025 . Actualizado a las 19:02 h.Un nuevo estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y el Instituto de Investigación Sant Joan de Déu (IRSJD) indica que uno de cada cinco jóvenes europeos (20,8 %) tienen dudas sobre si vacunarse. Las diferencias entre países son significativas y los españoles son los que más se encuentran a favor de la vacunación entre los grupos estudiados. Solo uno de cada ocho (12,5 %) serían reticentes a hacerlo.
Para la toma de la muestra, los investigadores realizaron dos encuestas paralelas en el marco del proyecto Science4Pandemics (S4P) en Italia, Portugal, Polonia y España. En una, evaluaron a 1.135 padres de niños menores de 18 años, mientras que en otra adaptaron el mismo cuestionario para 1.877 adolescentes de entre 12 y 17 años.
La tasa de reticencia a la hora de vacunarse es muy similar en los progenitores, situándose en el 20,4 %. El país donde estos menores dudan más en someterse a este proceso de inmunización es Polonia, con el 31,6 %, casi un tercio.
Desconfianza de las vacunas y de los gobiernos
A través del análisis, se muestra que el principal motivo de los jóvenes para dudar en vacunarse es el miedo a sus efectos secundarios, el cual citaron más de la mitad de adolescentes (56,1 %) y de padres (51,9 %). Y algo más de uno de cada cinco expresan desconfianza también en las recomendaciones del Gobierno (un 22 % de los jóvenes y un 22,8 % de los progenitores).
Otras razones que destacan los menores es la creencia de que las infecciones prevenibles por vacunas no son graves (8,4 %) —la cual también está entre las razones más mencionadas por los padres (10,4 %)— y la percepción de una baja probabilidad de contagiarse de una enfermedad (8,4 %). Por su parte, los progenitores añaden que otro de los motivos relevantes para ellos son las barreras económicas (10,9 %).
Formación y comunicación dirigida
«Estos resultados sugieren que el descenso de la cobertura de vacunación en Europa podría estar más relacionado con la falta de conocimiento sobre la efectividad y seguridad de las vacunas que con limitaciones económicas o de acceso al sistema sanitario», afirma Pere Millat-Martínez, primer autor del artículo e investigador de ISGlobal.
Con ello, los investigadores destacan que, precisamente por este motivo, la formación sobre vacunación y comunicación de las campañas de inmunización deberían centrarse especialmente en llegar a los menores de edad y sus familias. «La desinformación sobre las vacunas y la influencia de las redes sociales son factores clave que deben abordarse para mejorar las tasas de vacunación y reducir las dudas», añade Begonya Nafria, coordinadora del Área de Participación de Pacientes en la Investigación del IRSJD.