Portugal activa la alerta ante la proliferación de plataformas de juegos de azar ilegales

Brais Suárez
brais suárez OPORTO / E. LA VOZ

SOCIEDAD

CARMELA QUEIJEIRO

Casi 300.000 usuarios pidieron su autoexclusión para evitar la ludopatía

02 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Las cifras son contundentes: más personas juegan o apuestan habitualmente en Portugal, crece la recaudación del sector y también se autoexcluyen de estas plataformas más usuarios. Según los últimos datos del Servicio de Regulación e Inspección de Juegos, esto significa que, en un país que no alcanza los 11 millones de habitantes, en el último trimestre del 2024 había 4,7 millones de usuarios registrados en plataformas de juego online —algunos de ellos, pueden estarlo en varias a la vez—, que son un 15 % más que en el mismo período del año anterior. Su actividad generó para las operadoras ingresos un 42,1 % superiores en términos interanuales, hasta el máximo histórico de 323 millones de euros, que se traducen en casi 90 millones de euros de recaudación para el Estado.

Casi 300.000 cuentas pidieron la autoexclusión, un 36,6 % más, lo que puede delatar mayores problemas de ludopatía o, simplemente, una mayor presencia y uso de las herramientas de control. Apenas un indicador, el de nuevos registros, queda por detrás de la cifra de hace un año.

El informe, publicado hace unos días, detalla que más del 33 % de los nuevos usuarios son de edades comprendidas entre los 18 y los 24 años, la franja que más aumenta. Si bien la mayor parte de perfiles se sitúan entre los 25 y los 34. En total, casi el 80 % son menores de 45 años.

La Asociación Portuguesa de Apuestas y Juegos Online (APAJO) advierte de la proliferación de plataformas de juego ilegales. Según sus datos, de agosto de 2024, un 41 % de los jugadores portugueses utilizan plataformas de juego ilegales y, de ellos, solo un 37,7 % lo saben. Hasta la mitad de los usuarios de 18 a 34 años usa exclusivamente plataformas legales, con la vulnerabilidad añadida que esto supone, según el presidente de APAJO, Ricardo Domingues: los sitios sin licencia «evitan todas las reglas de protección del consumidor y el pago de impuestos. Estas organizaciones ponen al consumidor en todo tipo de riesgos, desde sus saldos a sus datos personales y financieros, y llegan a tener comportamientos predatorios con públicos vulnerables».

Pérdidas

Dominguez también estima que se pierden hasta 100 millones de euros en recaudación fiscal y, por eso, recomienda «impedir que estos operadores se promocionen a través de redes sociales, influencers y artículos patrocinados, y que puedan tener métodos de pago como Multibanco o MBWay (redes lusas de pago interbancario)». De las 15 mayores plataformas de juego online en Portugal, cuatro operan ilegalmente, pero todavía no se han abierto procedimientos penales en su contra.

Este incremento del negocio de juego virtual contrasta en volumen con las modalidades presenciales, pero ambos muestran una clara tendencia al alza: los casinos y salas de máquinas alcanzaron unos ingresos de 72,6 millones de euros, un 12,5 % más en términos interanuales. Solo los bingos, con ingresos de 7,3 millones de euros, han experimentado un leve descenso, del 0,9 %.

Por último, más de 100.000 portugueses tienen problemas con las llamadas raspadinhas, un formato de juego similar al rasca español y comercializado por la Santa Casa de Misericordia en numerosísimos establecimientos. Hasta 30.000 personas sufren adicción a estos cartones.