«Soy extraño en cualquier lugar»

MIGUEL LORENCI Colpisa MADRID

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ENTREVISTA: Amin Maalouf, escritor libanés autor de «A viaxe de Baldassare» «Se seguirá matando en nombre de Dios, y me temo que será así durante algunas generaciones», lamenta el periodista y escritor Amin Maalouf (1949), descorazonado ante la situación en Oriente Medio. Nacido en El Líbano y nacionalizado francés, Maalouf regresa a la exitosa senda narrativa que abrió con su celebrado «León el africano». Mañana llega a Compostela para presentar su nueva novela, «A viaxe de Baldassare (Xerais), traducida al gallego por Xavier Queipo y Dolores Torres París.

07 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Durante su estancia en Santiago, invitado por Xerais, Maalouf participará mañana en una cena con un grupo de escritores gallegos. Además, el viernes, al mediodía, hablará de su nueva novela en la Facultad de Filoloxía, en un acto que será presentado por Dolores Vilavedra y en el que estará acompañado de Manuel Rivas y Xavier Queipo. La nueva novela de Maalouf es, al igual que la anterior, una aventura de corte histórico en el mundo musulmán. De nuevo un viaje, esta vez en vísperas del año de la bestia, 1666, en las riberas del Mediterráneo y en pos de un libro fantástico y secreto que desvela un secreto milenario, el centésimo nombre de Alá. El viajero es Baldassare Embriaco, un comerciante en rarezas descendiente de genoveses establecido en Líbano y que persigue el fantasma de un libro maldito escrito por Abú-Maher al-Mazandarani. _Regresa a sus orígenes narrativos después de un ensayo como «Identidades asesinas». ¿Por qué? _He estado a vueltas con esta historia durante los últimos seis años, pero lo he escrito en etapas, en tantas como el viaje que describo. Me detuve en dos ocasiones para escribir las Identidades asesinas y Las escalas de Levante, pero sin dejarlo del todo. _Baldassare reivindica siempre su condición de extranjero y no echa raíces e ninguna parte ¿Por qué? _Es un poco mi caso. Tengo a menudo la sensación de ser un extraño en cualquier lugar, jamás tengo la sensación de pertenecer a la sociedad o al lugar en los que vivo. Es un sentimiento que me acompaña y que me impide estar completamente a gusto en un ambiente determinado. Ese sentimiento me ha impulsado a escribir y ha hecho que muchos de los personajes de mis libros compartan esas sensaciones. _Maalouf regresa más Maalouf que nunca, según sus editores. ¿Está de acuerdo? _Es difícil que yo mismo lo calibre. Hago lo que creo que debo hacer en cada momento, pero es cierto que este viaje de Baldassare presenta similitudes con mis primeras novelas. _¿Traza un paralelo entre los temores anteriores al año de la bestia y el paso de milenio que vamos a vivir? _Hay coincidencias, pero también distancias. Creo que el miedo que hemos observado durante los últimos años es un reflejo muy débil del auténtico miedo, profundo y masivo, que tuvo que sentir la gente en el siglo XVII ante la inminente llegada del Anticristo. Los temores que hayamos podido albergar ahora no son más que una caricatura de aquel miedo que fue tan real como intenso.