Dos hombres y una mujer

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TELEVISIÓN

El director Alfonso Ungría escribió para el actor Pepe Sancho la historia de «El deseo de ser piel roja» Seis años después de rodar «África», el español Alfonso Ungría, con fama de riguroso y con amplia experiencia como realizador para TVE, regresa a las pantallas con una «road movie» que comienza en Tánger y termina en Cantabria, tras pasar por la Costa del Sol, Murcia y Palencia. Con un título tomado del cuento de Kafka, Ungría escribió para Pepe Sancho la historia de un trío perdedor que comienza un periplo existencial que deberá culminar con la voladura de una central nuclear.

03 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La obsesión del personaje de Pepe Sancho en El deseo de ser piel roja con volar una central nueclear no es la única. Se desarrolla también otra obsesión paralela, la que siente Miguel Hermoso (hijo del cineasta del mismo nombre) por la compañera de aquél, Marta Belaústegui. Que el motivo principal adquiera otra dimensión más dramática a partir de los sucesos del 11 de septiembre es pura coincidencia, ya que el guión así lo tenía previsto mucho tiempo atrás. Ungría contribuye a cimentar su fama de realizador atípico asumiendo dos rasgos claramente desafiantes con la industria del cine convencional, al realizar la película con cámara en mano y por riguroso orden cronológico, para que los personajes asomen a la pantalla con mayor viveza y el espectador asista a la evolución de los dos personajes masculinos, cuyo referente vital no es otro que el de la mujer que les acompaña. Ungría admitió haber tenido a Pepe Sancho en la cabeza cuando escribía la historia por la sensación de hombre derrotado que transmiten el rosro y la voz rota del actor. También lo de «piel roja» por sus recuerdos de cinéfilo de la infancia, cuando los indios «eran símbolo de la libertad, tenían un caballo y las praderas libres e inmensas, sin cerco alguno».