Karlos Arguiñano, cocinero y productor de cine Lleva cocinados 3.500 programas de televisión, en canales españoles y argentinos. La gastronomía y su dicharachera forma de ser contagiaron de simpatía a la audiencia y esas cualidades le sirvieron de pértiga para convertirse en empresario audiovisual, realizar otros programas televisivos como «Bricomanía» o «La pelota vasca» e introducirse como productor de cine en «Airbag», «Año mariano» y «El rey de la granja». Tras este periplo de 12 años, Karlos Arguiñano vuelve a su salsa con un nuevo programa en TVE.
21 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Karlos Arguiñano vuelve a cocinar en la televisión tras doce años de ausencia. Asegura que sigue siendo el mismo de siempre, pero sin deudas. - A partir de la cocina ha formado una compañía audiovisual. Es comunicador, productor de cine, actor... - Sigo siendo el cocinero que la gente conoce. Hago más cosas porque he tenido suerte pero, de hecho, vuelvo a TVE. Además sigo con la promoción de El rey de la granja . Lo cierto es que no paro. - Esta última película no parece haber tenido el éxito de las anteriores. - Airbag tuvo malas críticas pero batimos un récord en la historia del cine español. Hay que hacer las cosas bien, y luego el público, que es listo, decide. - ¿Por qué se introdujo en la producción de cine? - No fue una decisión de la empresa, sino proyectos que nos vinieron a ofrecer. Estaba centrado en la cocina y Juanma Bajo Ulloa nos propuso hacer Airbag y después Año mariano . Dijimos: palante . - ¿Es ambicioso? - No. Tengo un equipo que trabaja conmigo y gracias a ellos hago tantas cosas. Llevamos diez años trabajando con un equipo imponente y si me gusta un proyecto, me arriesgo. Hay 30 personas en la empresa y tenemos que seguir cobrando. - Pero se reconocerá una persona con inquietudes porque otros cocineros colaboran en los medios y nunca han salido de la cocina. - Es verdad, pero yo soy muy inquieto. Siempre tengo que estar haciendo cosas y si son distintas me entretengo mucho más. Además, tengo seis hijos de los que tres están trabajando en la cocina, además de mi mujer, y eso te da tranquilidad para poder dedicarte a otras actividades. - Cuando empezó a ser conocido dijo que sólo tenía deudas. ¿Ha conseguido hacerse millonario ahora? - Yo le dije al carpintero que mis nietos se arreglarían con los suyos después de una obra en el restaurante, porque no veía manera de poder pagarle haciendo revuelto de ajos tiernos. Tuve la suerte de empezar a hacer televisión, he podido pagar todos los pufos que tenía, tengo una buena casa, he creado una escuela de cocina y he montado una productora. Arriesgaré siempre en lugar de guardar en una hucha. -¿Ha sido siempre tan buen comunicador? - Eso dicen o es que caigo bien. Percibo que la gente me quiere mucho, ven que soy igual en la pantalla que cuando estoy con mi familia. -¿Va a aprovechar esa cualidad para hacer otros programas en televisión? -No creo porque lo que mejor hago es cocinar. Es mi oficio, le he dedicado 35 años de mi vida y estoy muy cómodo con un delantal delante de la cámara.