La audiencia, muy conservadora, se decanta por Inma y no le perdona a Anna el revolcón sin complejos en la piscina con un Matías ayer muy abatido
15 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La gala de ayer fue aburrida hasta el momento de la expulsión. Los hermanos son tan poco interesantes que ni siquiera habiendo siete nominados se puede animar el programa. El espacio de ayer demostró que, con o sin la Campos, la audiencia es muy conservadora, ñoña incluso, y que no perdona a Anna el revolcón con Matías en la piscina y, lo que es peor, el que se lo tomase como algo natural y sin importancia. Otros, según decía la propia Mercedes Milá, no le pasan la nominación de Matías. Machismo concentrado. A Mercedes Milá no le gustó la decisión de la audiencia -29% de los votos frente al 18 y al 16 por ciento de los siguientes nominados- porque, entre otras cosas, la chica estaba empezando a mostrarse más natural y cómoda y, además, era una estupenda y paciente maestra de latín. Lo curioso fue que en el plató, y viendo el Beso, se avergonzase. Ni siquiera se atrevió a decírselo a Inma, lo del revolcón, a pesar de que Milá le dio la oportunidad. Quitando todo lo relacionado con Anna, poco o nada ha cambiado desde la semana pasada. Inma, que sigue ajena al tomate -por cierto, que casi mejor que después de esto no presuma de amigas-, se le declaró a Matías por si él resultaba expulsado y veía ya en el plató el vídeo de los llantos en el confesionario. Lo más novedoso en su culebrón particular fue la cara -y el brillo de los ojos- al enterarse de que Anna era la expulsada! Pedro sigue exhibiéndose sin pudor y rozando con todo lo que se pone cerca, más pendiente de la cámara de lo que parece. Es curioso que Milá le tenga tanto cariño. La historia de Nacho y Desi, suma y sigue. Ella tendría toda la razón si no fuese tan pegajosa con él. Lo mejor de esa chica son sus padres, que cada semana dan una lección a la audiencia. Ayer fue Ulises el que acusó a los internautas de tener un «burka ideológico» que les lleva a pensar que la persecución de Desi hacia Nacho es falta de dignidad, y sólo porque se trata de una mujer; de lo contrario, sería cortejo. Razón no le falta. Para terminar, y al igual que las semanas precedentes, Jorge Fernández, copresentador del espacio, vestido con ropa de chica. El hombre tiene una planta estupenda pero la imaginación del que le elige las prendas no tiene límites.