Calatrava presenta en Nueva York su último proyecto «americano»

Tatiana López CORRESPONSAL | NUEVA YORK

TELEVISIÓN

MIGUEL RAJMIL

El arquitecto español diseña un edificio para la Orquesta Sinfónica de Atlanta El centro contará con dos edificios, uno para albergar la orquesta y otro que será sede social

11 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

La ciudad Olímpica de Atlanta contará a partir del 2011 con una nueva «imagen de postal» que ofrecer al turista: el novedoso y moderno edificio que dará sede a su Auditorio Sinfónico. Detrás de este proyecto, cuyo coste final se estima en 300 millones de dólares, se encuentra la firma española del arquitecto Santiago Calatrava. El artista dio a conocer el pasado jueves en Manhattan todos los detalles del proyecto. Pincel en mano, Calatrava explicó a la audiencia, reunida en la sede de arquitectos de Nueva York, que el Centro contará con dos edificios, uno de ellos dedicado a albergar la orquesta y otro que se utilizara como sede social. Construidos en hormigón, cristal y acero, El edificio principal medirá unos 26.000 metros, y su auditorio dará cabida 2.000 personas en una nueva concepción «democrática» de la música donde se eliminan los palcos y el gallinero para igualar a todos los asitentes. La estructura del edificio continúa en la línea armónica y escultural del artista. Los edificios estarán sobrevolados por dos grandes arcos y varias partes móviles; con esta forma global el conjunto se asemejará a lo que podrían ser dos delfines en pleno movimiento. El artista subrayó por encima de cualquier característica la intención integradora del edificio: «Se trata ante todo de un edificio que pretende formar parte del propio acto de la música. Al concebirlo tuve muy en cuenta que un auditorio es ante todo un lugar donde la gente se reúne para celebrar algo, así que el complejo está pensado tanto para los músicos como para el público», afirmó el arquitecto. Esta humanización del edificio se conseguirá gracias a zonas ajardinadas, entradas accesibles y peatonales, y una plaza donde celebrar conciertos al aire libre. Así mismo, en el interior, los ingenieros trabajan para conseguir una acústica para cualquier tipo de representación: «Hemos hecho un trabajo que no sólo piensa en la música clásica, sino que tiene presente que vivimos en el siglo XXI y debe estar abierto a otras formas de expresión». Para potenciar el carácter multi funcional del centro, Calatrava pretende que varias partes del edificio principal sean cambiantes, como dos hojas móviles en el techo que permitirán la entrada de luz natural y avisarán cuando la orquesta esté preparada. El edificio espera convertirse en un símbolo arquitectónico de la ciudad, un hito que para el artista resulta más fácil en EEUU que en Europa: «Es mucho más difícil hacer historia en París, donde tienen grandes monumentos arquitectónicos que en ciudades de los EE.UU. que apenas poseen 200 años de antigüedad».