Una serie para mayor gloria de Ana Obregón

Sara Carreira Piñeiro
Sara Carreira REDACCIÓN

TELEVISIÓN

Ni los decorados de alta comedia, ni el buen ritmo de las secuencias, ni la calidad del resto del reparto consiguieron que el rutilante estreno de Ellas y el sexo débil fuese medianamente pasable. La nueva producción de Ana García Obregón no prometía grandes sorpresas al televidente avezado. Después de los sustos de House, Perdidos, Mujeres desesperadas , el nuevo Prisión Break o los más lejanos El ala oeste de la Casa Blanca o A dos metros bajo tierra, ver la tele patria no endereza en el sofá a ningún español amante de este electrodoméstico. Sin embargo, entre quedarse pasmado ante una propuesta original y sentir vergüenza ajena hay un trecho. Comenzó la serie cuando Carla, la prota , teñida de morena (las rubias, ya se sabe...), estaba escribiendo en su pequeño diario, actividad que no deja a pesar de que tiene que tomar posesión de su cargo como ¡presidenta del Gobierno! La imagen completamente absurda -¿los españoles nos merecemos un presidente así?- sirvió de aperitivo para lo que vendría después: Carla chupiguay con sus hijas, con unos gestos tan forzados que convierten a Leticia Sabater en Loles León; Carla levantándose de la cama con un camisón que podía haber lucido Miss Puerto Rico en su pase de modelos de fiesta en la gala de Miss Universo; Carla con tres amigas pijas elegidas para que ella pareciese más fina, más lista y, sobre todo, más joven; Carla con una secretaria eficaz y fea; y, en definitiva, Carla en poses, gestos y movimientos que evocaban a una caricatura sobreactuada de la Obregón en Homo Zapping . ¡Si hasta actuó mejor Óscar Higares! Pero la serie tiene cosas buenas quitando el tono chillón de la actriz principal. Está una desconocida Isabel Gaudí, compañera de barra americana en Ana y los siete y ahora infeliz secretaria (absolutamente obvia pero no por ello mal interpretada). Y Teté Delgado, que aunque fue elegida por sus kilos, hace un papel con muchas posibilidades en cuanto a matices. La calidad técnica de Juan Molina, en su haber La niña de tus ojos o El otro lado de la cama , es destacable y la música -de Manuel Villalta e interpretada por Rosario Flores- resulta moderna y con nivel. Poca audiencia Repasando los diferentes aspectos de la serie, si se quita a la actriz principal y el planteamiento de los personajes e historia, sí es realmente el producto que se pensaba en Antena 3: alta comedia bien realizada, con medios suficientes y ritmo actual. Sin embargo, con Ana García Obregón de por medio ha quedado en lo que ha quedado. Por suerte, el estreno ha sido muy regular, sobre un 16% de share y unos 2,6 millones de espectadores, y tal vez Antena 3 pase página antes de Navidad. Sería perfecto que en su lugar se emitiese, con permiso de La Sexta, Señora presidenta , en la que una mujer de cociente intelectual de superdotada (Geena Davis en la vida real) gobierna un país sin dar dentera.