Fantasía entre David Lynch y Tim Burton

Miguel Anxo Fernández

TELEVISIÓN

Tomando como referente el clásico «Freaks» de Tod Browning, la serie continúa fascinando

05 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Uno de los mayores errores de la incuestionable e irreprochable HBO fue haber cancelado Carnivàle cuando iban transcurridas sus dos primeras temporadas, condenando al pozo de los proyectos frustrados (y de las joyas irrecuperables) la brillante iniciativa de Daniel Knauf, que la había previsto para seis temporadas y completar así el círculo de su protagonista, el joven Ben Hawkins y su peripecia junto a la variopinta compañía del Circo Carnivàle, que comienza con los años treinta en medio de la Gran Depresión económica que afectó a los Estados Unidos.

Tiempos convulsos que engendraron numerosas pesadillas, idóneas para sacar a relucir una galería de personajes que de buen grado filmarían David Lynch en cuanto a su atmósfera inquietante y Tim Burton en cuanto a la desbordante imaginación de su look formal, caracterizado por una cuidada y muy costosa dirección artística que fue finalmente uno de los principales motivos para su cancelación, pero que le dio a este gran producto una impecable factura.

A lo largo de 24 episodios, estructurados como otros tantos filmes, Carnivàle fue consolidando su prestigio a medida que las emisiones se iban sucediendo, hasta convertirse en serie de culto que sigue generando a HBO beneficios imperecederos.

Se llegó a rumorear que Knauf habría negociado con la productora la posibilidad de un largometraje para pantalla grande y mostrar así a sus fans el desenlace del visionario Hawkins debatiéndose entre el Bien y el Mal, pero no llegaría a realizarse. Tomando como referente principal el clásico Freaks (Tod Browning, 1932), Carnivàle continúa fascinando con cada nuevo visionado.