Cómo nacen las modas

TENDENCIAS

Gucci

La alpargata, un calzado que hizo furor en los sesenta, ha vuelto a ser lo último en su versión con cuña de vértigo. Analizamos el origen de una tendencia.

26 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Es un calzado de lona con suela de esparto o cáñamo que se asegura a la pierna con unas cintas. Ésa es la definición de alpargata antes de que cayese, en los lejanos años sesenta, en las manos del gran modisto argelinofrancés Yves Saint Laurent y las convirtiese en objeto de culto y pasarela. Él fue quien elevó las más sencillas espardenyes a unas cuñas de esparto y desde entonces ya no se han bajado de este mundo de glamur. El modelo Campesina, que como su nombre indica apenas tenía pretensiones, se convirtió en la cenicienta de la zapatería, en el modelo de cristal que todo pie sueña. En las manos de Saint Laurent la zapatilla pasó de los pies de los campesinos a los de Jacqueline Kennedy, Marilyn Monroe, Catherine Deneuve, Grace Kelly y a toda una generación de intelectuales de los años sesenta, con Pla y Dalí a la cabeza. Curiosamente, en esa época y al calor del desarrollismo español, los antiguos usuarios de las alpargatas se pasaron al zapato de piel. Mientras, media Europa ?los Castañer, familia casi sinónimo de alpargata, arrasaron en los países del norte? descubría el valor de los sencillos zapatos veraniegos que llenaban los armarios y los recuerdos. Se mantiene con los años Es un calzado de lona con suela de esparto o cáñamo que se asegura a la pierna con unas cintas. Ésa es la definición de alpargata antes de que cayese, en los lejanos años sesenta, en las manos del gran modisto argelinofrancés Yves Saint Laurent y las convirtiese en objeto de culto y pasarela. Él fue quien elevó las más sencillas espardenyes a unas cuñas de esparto y desde entonces ya no se han bajado de este mundo de glamur. El modelo Campesina, que como su nombre indica apenas tenía pretensiones, se convirtió en la cenicienta de la zapatería, en el modelo de cristal que todo pie sueña. En las manos de Saint Laurent la zapatilla pasó de los pies de los campesinos a los de Jacqueline Kennedy, Marilyn Monroe, Catherine Deneuve, Grace Kelly y a toda una generación de intelectuales de los años sesenta, con Pla y Dalí a la cabeza. Curiosamente, en esa época y al calor del desarrollismo español, los antiguos usuarios de las alpargatas se pasaron al zapato de piel. Mientras, media Europa ?los Castañer, familia casi sinónimo de alpargata, arrasaron en los países del norte? descubría el valor de los sencillos zapatos veraniegos que llenaban los armarios y los recuerdos.