Un triunfo para cerrar la herida

Pedro José Barreiros Pereira
Pedro Barreiros A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

El Dépor recibe al Valencia por primera vez desde el partido del descenso

23 ene 2013 . Actualizado a las 16:03 h.

El Dépor se cita con la victoria que lleva veinte meses esperando. Aquel 21 de mayo del 2011, la última vez que el Valencia pisó Riazor hasta el próximo sábado, muchos aficionados prometieron revancha. Ahora tienen la primera oportunidad de poder conquistarla y resarcirse así de aquellas lágrimas.

El 0-2 cerró un ciclo. En realidad, el gol de Aduriz en los primeros minutos sentenció a un cuadro local sin acierto, que falló un sinfín de ocasiones sobre la portería del Valencia. Y cuando el partido moría (y, de la mano, la edad de oro blanquiazul), poco antes de que el árbitro pitase el final, Soldado cerró el marcador.

El ascenso por la vía rápida, con un solo año en el infierno tras una esforzada carrera que no terminó hasta la penúltima jornada, cerró aquella herida. El Dépor volvía al lugar que le correspondía por historia y afición, pero solo el triunfo del sábado le puede ayudar a cicatrizar. La afición, el verdadero corazón de este club, quiere resarcirse, mientras sus ídolos, a los que adora y exige por igual, tienen la misión de ejecutar su mandato.

Este sábado (a las diez de la noche y televisado por Canal+ Liga y por GolT) los coruñeses podrían repetir hasta a cinco futbolistas de la alineación de aquella noche negra. Serían Aranzubia, Laure (quien actualmente está lesionado), Manuel Pablo, Valerón y Riki. Con el Valencia jugaron Albelda, Banega, Tino Costa y Soldado, quienes volverían a estar en disposición de saltar al césped de Riazor. Variará el árbitro, pues este sábado el asturiano Muñiz Fernández dejará el silbato al aragonés Clos Gómez.

Un Dépor-Valencia nunca se trata de un partido más. El descenso a Segunda División se convirtió en el último episodio que protagonizaron dos adversarios irreconciliables. Desde que González detuvo el penalti de Djukic los compromisos entre ambos equipos acabaron con un buen puñado de conflictos irreconciliables.

En cualquier caso, la situación no es tan diferente ahora como entonces. Al inicio de la segunda vuelta el Dépor marcha último clasificado y suspira por amarrar los puntos de casa para establecer la bases de la resurrección. El Valencia, tras una convulsa primera vuelta del campeonato, con cambio de entrenador incluido, pretende pisar puestos europeos.