Nahir Castro Bello, primera plana de La Voz el domingo, ya sueña con subir
05 jun 2013 . Actualizado a las 11:52 h.Nahir tiene 15 años, larga melena, ojos preciosos y la sonrisa dibujada. Pero la noche del descenso, cuando el Dépor se encaminaba a Segunda, no paró de mesarse el cabello hasta que las lágrimas oscurecieron su rostro y la boca se le llenó de lamentos. Desde su asiento de pabellón inferior, el gesto turbado de esta vecina de Cambre, en el cinturón de A Coruña, y alumna de cuarto de la ESO en el Liceo la Paz, ilustró el pasado domingo la primera plana de este diario y llevó a todos los rincones la desesperación de una hinchada que se había vaciado por su equipo y a la que ahora solo le queda un último grito en la garganta: «¡Volveremos!». Ayer volvió al estadio con La Voz.
-Me hace ilusión que alguien de la familia me llame y me diga que me vio en el periódico. Pero es una foto y le podía haber tocado a cualquiera.
-¿Por qué lloraste?
-Lloré porque es mucho sentimiento. El Dépor es lo que más me hace sentir. Soy Dépor, Dépor y Dépor. Y vernos ahí otra vez... Soy socia desde el 2010, así que llevo descenso, ascenso y descenso.
-¿Cómo recuerdas el de hace dos años?
-No quedaban entradas y había un concierto, que al final se canceló. Así que lo vi enfrente en un bar y cuando al final abrieron las puertas, entré a ver y animar a los jugadores.
-¿Sentiste más este?
-Ese año también lloré muchísimo, pero no se fue Valerón y no fue tanto como este. Me dolió más este que el otro, porque al haberme hecho socia y ver todos los partidos, siento más el Dépor. Lo del sábado fue muerte.
-¿Viste todos los partidos?
-Este año, todos los de casa. El del ascenso fui a Soria. Y para la temporada que viene ya estoy pensando en Lugo, Ponferrada, Gijón... y si me dejan ir a Zaragoza, también.
-¿Te lo temías?
-Prefería no pensar que podíamos bajar. Dependíamos de nosotros y con el estadio lleno y la afición... Tenía fe en que nos quedábamos, pero cuando marcaron pensé: «Uy, que a lo peor no nos quedamos en Primera». Ahí me lo comencé a temer.
-¿En tu familia también son del Dépor?
-Mi padre me estaba intentando tirar para el Madrid, pero ahora soy yo quien tira de mi hermana, porque la estoy intentando hacer del Dépor también. Tiene 3 años y se llama Sara.
-¿La foto te ha hecho famosa en el colegio?
-Me dijo todo el mundo: «¡Que sales en el periódico!». Y como fue dos días seguidos [al día siguiente de la foto de portada, se publicó en páginas interiores una serie de fotografías de su gesto], quien no me vio un día, me vio al otro. Y los profesores también me vacilaron, pero mientras el vacile sea ese...
-¿Qué te decían?
-«Ay, cómo sufres». No me di cuenta de que me fotografiaban. En otro partido piensas: «A ver si me sacan una foto». Pero en este no lo había pensado.
-¿Y que pensaste al verte?
-Me hace ilusión que alguien de la familia me llame y me diga que me vio en el periódico. Pero es una foto y le podía haber tocado a cualquiera.
-¿Y ahora?
-Ahora, a por la foto del ascenso. Bueno, la foto no, pero el ascenso, sí. El partido que sea el ascenso estaré aquí. Y en Cuatro Caminos, en María Pita y allí donde se celebre.
-¿Será el año que viene?
-Estar en Primera es lo mejor del mundo, pero subir la próxima temporada será difícil. Confío en quedar el primer año en Segunda con calma, no buscar parches, hacer un equipo estable y estar por arriba, pero a la siguiente temporada, ¡zas!