El Dépor apeló a la efectividad, al orden y a la solidaridad para ganar
30 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La tercera victoria a domicilio de la temporada volvió a encumbrar a un Dépor efectivo y compacto, solidario y ordenado, muy ordenado. Al margen de sacar el máximo provecho de sus virtudes, el equipo diseñado por Fernando Vázquez es capaz de esconder sus defectos, que también los tiene, en un laberinto del que el rival (ayer el Hércules, pero anteriormente el Sabadell o el Las Palmas) no conoce la salida y, desquiciado, acaba por perderse.
el rival
Un Hércules nervioso y sin confianza
El Dépor se enfrentó ayer a un contrincante que no dio dos pases seguidos en ataque durante toda la primera parte. Después de haber sufrido un sonrojante 5-1, el Hércules, aspirante al ascenso a Primera División, saltó al campo con un sistema distinto al de anteriores partidos, practicó tres cambios en el descanso y sufrió una nueva expulsión, la cuarta que protagoniza en siete jornadas, todas de jugadores diferentes.
táctica
Cambio de sistema y apuesta por acabar el partido sin expulsados
Mientras el Hércules achuchaba en el arranque de la segunda parte, el mensaje de Fernando Vázquez a sus futbolistas fue muy distinto al del entrenador rival. Entendió los problemas por los que pasaban y les mandó un mensaje claro: si el Dépor acaba el partido con once, gana. Así, sustituyó a los dos futbolistas amonestados, Laure y Arizmendi, al tiempo que varió el sistema de juego para levantar una muralla de tres centrales delante de Lux. Kaká se situó como central diestro, Álex de líbero e Insua de central zurdo. Desde las bandas, Seoane y Manuel Pablo dieron un paso al frente en ataque.
físico
Un equipo compacto y solidario en las ayudas
El Dépor corrió menos y, sobre todo, con más sentido que el pasado domingo. Disputó el partido con varios futbolistas menguados físicamente y el peligro cierto de nuevas lesiones, por lo que juntó las líneas y defendió en una franja de terreno muy estrecha. Los dos goles de Borja, cuando apenas había transcurrido la media hora de partido, le favorecieron en su labor. Aún así, varios futbolistas reconocieron al final haber acabado el partido muy cansados.
destacado
Lux, el primer lanzador de contragolpes
El Dépor pudo ampliar su ventaja en la segunda parte, si sus delanteros hubieran estado mínimamente acertados. Les faltó un plus de energía para sentenciar. Sus contragolpes partieron de los saques medidos de Lux, quien copió una virtud propia de los mejores tiempos de Aranzubia. El riojano disponía de una escuadra y un cartabón en el pie derecho para sacar en largo y encontrar a sus compañeros. El meta argentino también exprimió esta virtud.
ocasiones
El peligro de los centros perpendiculares
El Dépor no temió por el triunfo en ningún momento. El Hércules solo le creó mediante los centros lejanos, tanto que casi fueron perpendiculares a la frontal del área deportivista, y que Vázquez resolvió al reforzar la defensa con la entrada de un tercer central, Kaká. Pero los coruñeses también podían haber dado un paso adelante, alejar al rival de Lux, apretar un poco más arriba y, de paso, evitar que un posible rechace se convirtiera en ocasión de gol.