El Dépor cambia la partitura

Pedro José Barreiros Pereira
p. barreiros A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

Recupera el sistema de dos delanteros para ganar presencia en ataque

03 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La pizarra del Dépor no descansa esta temporada. Fernando Vázquez responde a los repetidos problemas en ataque de su equipo y a los desafíos que le planteaban los rivales con un auténtico baile de posiciones sobre el campo y sucesivas formas de situar a su equipo.

El Castilla visita esta tarde Riazor y el Dépor cambia la música que había tocado. El técnico anunció que su equipo jugará con dos delanteros y, por tanto, modificará de nuevo el sistema. Volverá el 4-4-2. Se espera que Vázquez refuerce el centro del campo con un tercer centrocampista creativo (hoy Teles, pues Juan Carlos, por quien se había decantado en pasadas ocasiones, fue descartado de la convocatoria) que se une a los habituales Juan Domínguez y Culio para armar el fútbol deportivista. Frente a un adversario que pugnará por el dominio del balón y dotado de jugadores de calidad, el entrenador aprieta las filas en el centro del campo y lo dota de creatividad. Al mismo tiempo, refuerza el ataque con un nuevo apoyo para Borja.

Este sistema sucederá al 4-1-4-1, con el que había abierto la Liga de forma exitosa en Las Palmas y al que el entrenador había vuelto en las últimas jornadas. Con Arizmendi y Rudy pegados a las bandas (en el estadio Insular fueron el jugador de las rastas y Bruno Gama) el Dépor doblegó al Barcelona B, donde dio una soberbia lección defensiva, pero tropezó con el Zaragoza, en un partido en el que acusó numerosos problemas en ataque.

La presencia de un único pivote por delante de la defensa terminó por variar el 4-2-3-1 que había protagonizado el tramo central del arranque de temporada, cuando el Dépor se había enfrentado al Córdoba, al Sabadell, al Murcia y al Sporting. La sucesión de derrotas (de estos cuatro partidos perdió tres, pero goleó al Sabadell en el que quizá se tratase de su victoria más brillante del curso) acabó por enterrar este dibujo.

Emergencia

Estos tres dibujos básicos se refuerzan con aquello que Vázquez denomina como sistemas de emergencia, a los que echar mano en función de las circunstancias del partido. Y es que en los entrenamientos, al margen de un esquema principal, por el que el Dépor apostará de inicio en su próximo partido, el entrenador insiste en ensayar otros con los que volver a situar a sus jugadores como respuesta al resultado, a una expulsión, a un cambio de táctica del rival o a su propia percepción del equipo. Así, es común que en los noventa minutos el equipo coruñés alterne varios esquemas.

Así, el 3-5-2 con el que el Dépor concluyó los partidos contra el Hércules, el Barça B, o la pasada semana contra el Tenerife se ensaya en estas circunstancias. Vázquez se blinda ante un posible bombardeo sobre el área con tres centrales, mientras adelanta la posición de los laterales. Además, mantiene la amenaza de un nuevo gol sobre el rival con dos delanteros.

La riqueza táctica de que el estratega coruñés dota a sus futbolistas y el movimiento de piezas al que los obliga no se convierten en tareas fáciles. Sobre todo cuando el orden sobre el campo se ha revelado en la principal virtud de este equipo durante las once jornadas disputadas hasta ahora. La música del Dépor sigue sonando, pero contra el Castilla cambia otra vez la partitura.