«Vine con la ilusión de devolver al Deportivo a Primera», recuerda Marchena, quien rechaza que en la plantilla haya ansiedad
30 may 2014 . Actualizado a las 17:45 h.Marchena vuelve para asestar a la Liga el golpe definitivo. El Dépor dispone de todo un campeón del mundo para sumar el punto que le falta y abrazarse al ascenso, un líder dentro y fuera del campo que mañana (19.00 horas, Canal+ 1) contra el Jaén está seguro de que zanjará una cuenta pendiente, la que asumió el pasado verano cuando regresó a A Coruña. «Yo vine con ilusión de devolver al equipo a Primera División. Me gustaría que el equipo estuviese en Primera», afirmó, después de reconocer que, pese a su palmarés, en el que figuran, entre otros, una Eurocopa y un Mundial, conquistar este ascenso tendrá un sabor diferente: «Para mí conseguir un ascenso es conseguir un reto más. Vine aquí a conseguir un reto. Si lo consigo, personalmente para mí es un plus. A estas alturas conseguir lo que me proponga, lo voy a vivir de una manera especial».
Eso sí, no quiso comparar este ascenso con otros logros, ni señalarlo como el último desafío de su carrera: «Cuando tenía 20 años -explicó- no le dabas tanta importancia a conseguir los objetivos como le doy ahora. Cuando tienes 20 años piensas que te queda un mundo, que vas a conseguir muchas cosas, o que todo llega. Pero a mi edad te das cuenta de que para conseguir los objetivos hay que sufrir mucho y pelear mucho, así que se valora mucho más ahora que cuando tenía 20 años».
Después de que la pasada semana sus compañeros llamasen a poner en valor el ascenso que están a punto de lograr, Marchena aseguró que él ya nota el ambiente que desde el vestuario reclamaban: «He paseado estos días por la ciudad y todo el mundo me dice: ?Adelante, mucho ánimo, lo vamos a conseguir?. Para un futbolista eso es muy grande. Que vayas por la calle y la gente te vaya animando, y veas en su cara esas ganas de que llegue el sábado y se consiga el objetivo, primero te motiva mucho y, luego, es una satisfacción. El hecho de que se transmite la alegría significa que la gente te va a llevar en volandas en el partido. Es un día muy grande y para un futbolista esos días no se cambian por nada», señaló.
Involucrado
El central, ídolo de una hinchada que entre lesiones y decisiones técnicas apenas lo ha podido disfrutar, asegura estar preparado para afrontar el desafío. «Llevo tiempo sin jugar, pero de cabeza nunca he estado fuera, siempre he estado dentro del equipo, me veo inmerso en todo momento y eso es muy importante. Cuando de cabeza estás dentro del equipo jugar no es tan complicado como cuando desconectas por apatía o por circunstancias. Pero cuando estás metido e involucrado, no cuesta trabajo», razonó.
En cuanto a su relación con Fernando Vázquez, Marchena aseguró que es «la misma» que el día que llegó, porque no quiere que el entrenador sea su amigo, «sino un buen jefe». «Es un jefe. A veces conecta con la gente, a veces no. No digo que no haya conectado. Él es de una manera, yo de otra y no estoy aquí para hacer amigos, sino para conseguir un objetivo. Los amigos me los hago en la calle o en cualquier otra parte. No quiero que el entrenador sea mi amigo, sino un buen jefe, que gestione bien el grupo y que nos saque rendimiento», declaró después de referirse a que no cree que la ansiedad esté afectando a su equipo en las últimas jornadas. «Si un futbolista sale al campo y no soporta la presión por jugar, no puede ser futbolista», añadió.
«Llevo tiempo sin jugar, pero de cabeza nunca he estado fuera del equipo. Me veo inmerso en todo momento y eso es muy importante»
«A mi edad te das cuenta de que para conseguir los objetivos hay que sufrir y pelear mucho, así que se valora más ahora que cuando tenía 20 años»
«No estoy aquí para hacer amigos. No quiero que el entrenador sea mi amigo, sino un buen jefe»