Diez años con el ligamento roto

Fabricio fue operado de una lesión descubierta en las últimas revisiones de la rodilla, que llevaría oculta desde que en el 2005 se fracturó la tibia


a coruña / la voz

Fabricio se operó ayer de una lesión de hace diez años. A raíz de los exámenes de la dolencia en el ligamento lateral interno de su rodilla derecha, producida en el mes de agosto y ya curada, los médicos del Dépor descubrieron que el portero también presentaba otro ligamento roto, nada menos que el cruzado. Pero, sorprendentemente, este daño no era reciente. Es más, el músculo se encontraba casi cicatrizado, o al menos lo suficiente para aguantar sin molestias el importante estrés propio de un futbolista profesional. Solo cuando la articulación volvió a sufrir un daño importante, como el choque fortuito con un adversario en aquel amistoso, comenzó a darle malas sensaciones, le abocó a la sala de operaciones y le obligará a perderse lo que queda de temporada.

Los médicos desconocen cuándo se produjo Fabricio esta grave lesión, pero estiman que el ligamento cruzado operado ahora en Barcelona podría llevar roto desde el 2005. En sus primeros entrenamientos como juvenil en el Deportivo, nada más llegar del Vecindario, el guardameta padeció la fractura de la tibia de la pierna derecha. Es muy probable que fuese entonces cuando también resultase afectado el ligamento cruzado de la rodilla, pero que con las pruebas concentradas en lo evidente, es decir, la rotura del hueso, a todos les pasó desapercibido el verdadero estado del músculo de la rodilla.

El caso resulta llamativo, pero no es único. Para comprenderlo hay que explicar que esta articulación se encuentra sostenida por un complejo grupo de músculos que la envuelven. Si los demás compensan la rotura de uno y, además, son ayudados por un período de reposo como el que se vio obligado a completar el joven portero, que entonces se pasó cinco meses con la pierna escayolada, resulta verosímil. Es más, hay ejemplos en otros futbolistas profesionales, como el sueco Larsson, quien en el final de su carrera, cuando militaba en el Barcelona, solo a partir de un problema en el cartílago de la rodilla conoció que anteriormente se había roto el ligamento cruzado.

De vuelta al Deportivo y a Fabricio, una vez conocida la doble lesión, la lucha de los médicos del club en estos meses se centró en recuperar el ligamento lateral interno, estabilizar de nuevo la rodilla y que el futbolista volviese a competir. La primera de las premisas se logró con éxito, pero las demás fallaron finalmente. El ligamento lateral del portero está curado, pero no recuperó las sensaciones anteriores a aquel fatal amistoso. La recuperación iba bien y la readaptación cumplía plazos y protocolos, pero cuando los entrenamientos se volvían realmente exigentes y Fabricio, que el próximo día 31 cumplirá 28 años, daba el último salto hacia el ansiado regreso a la competición, la rodilla no ofrecía las sensaciones de antaño, el portero dudaba y debía volver al punto de partida. Hasta por dos veces le sucedió. La primera, a finales de septiembre, tras aquel partido contra el Betis en que entró en la convocatoria pero finalmente ni siquiera se sentó en el banquillo; y la segunda, hace solo unos días, cuando se acercaba su debut en la Copa.

Especialista externo

Fue el punto de inflexión para los médicos. Con el dictamen de los especialistas que le habían seguido durante estos meses, Rafael Arriaza y Manuel Leyes, el futbolista también visitó a Lluís Til, colaborador habitual del Barcelona, quien llegó a la misma conclusión: debía operarse. Así, pese a que el futuro del portero, que acaba contrato el próximo verano, se encuentra más cerca del Besiktas turco, con el que ya alcanzó un acuerdo verbal, que del Deportivo, impuso su decisión de operarse fuera de A Coruña.

Así, fue intervenido en la clínica de Ramón Cugat en Barcelona y ahora habrá que ver quién se hace cargo de los gastos de la propia operación y de la hospitalización, así como de los traslados para llevar a cabo las obligadas revisiones, pues el Deportivo hubiera preferido que la intervención se hubiera desarrollado bajo el paraguas de su mutua o al menos en la ciudad. Tino Fernández conminó ayer al futbolista a tomar una decisión sobre la propuesta de renovación presentada por el Deportivo, pues, según dijo, si la acepta, ficharán a un sustituto únicamente hasta final de temporada, pero si la rechaza definitivamente, se incorporaría un futbolista con vistas también a la próxima campaña.

El presidente del Deportivo también confirmó que está en negociaciones con Lux, cuyo rendimiento se está revelando decisivo en las últimas jornadas, para renovar su contrato, que expira, al igual que el de Fabricio, el próximo 30 de junio.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos
Comentarios

Diez años con el ligamento roto