La primera oportunidad de la perla de Abegondo

TORRE DE MARATHÓN

GONZALO BARRAL

Óscar «Pinchi», que llegó a la cantera deportivista hace once años, fue convocado para el partido de hoy

03 ene 2017 . Actualizado a las 18:45 h.

Garitano puede dar esta noche el banderazo de salida al mayor talento de la cantera de Abegondo, un joven delantero de 20 años que ahora despunta en el Fabril, pero que había llegado hace nada menos que 11 a la cantera del Deportivo. Óscar García Quintela, apodado Pinchi, figura entre los diecinueve elegidos para jugar contra el Alavés y, aunque ha de descartar a uno, el entrenador dejó claro que no tiene que ser necesariamente él. «Es un jugador que entrena con nosotros todos los días, que lo cuidamos mucho, que trabajamos muchísimo con él para que mejore para que el día de mañana sea jugador del Dépor y viene convocado y con posibilidades de jugar, como todos los que van en la lista», señaló. Falto de jugadores de banda y velocidad, el joven canterano ha de insistir en su trabajo sobre el campo, pero destaca por el buen desborde y la facilidad para ganar la espalda de la defensa rival, al tiempo que es buen asistente y goleador.

Solo un mes después de que dejara de entrenarse con el primer equipo «como medida disciplinaria adoptada por la dirección deportiva» tras unas polémicas declaraciones, el joven coruñés, que pertenece a la misma generación que Bicho, goza de la oportunidad soñada por cualquier canterano. El propio Bicho habla de él como «un chaval muy humilde y trabajador, que tiene claro que quiere llegar arriba». Y añade: «Como persona es un gran compañero, con el que sigo teniendo relación, a pesar de llevar años sin compartir vestuario con él, y es un chaval muy cariñoso y muy amigo de sus amigos».

El benjamín Óscar «Pinchi», el tercero agachado por la izquierda, en el Deportivo Ciudad.
El benjamín Óscar «Pinchi», el tercero agachado por la izquierda, en el Deportivo Ciudad.

Pero su progresión hasta tener al alcance de la mano el estreno con el primer equipo no se reveló meteórica, ni tampoco fácil. Su físico menudo tardó más en desarrollarse que el de muchos de sus compañeros. Incluso en edad cadete jugaba muchos partidos de suplente. Eso sí, siempre le acompañaron los goles. Fue uno de los artilleros en sus equipos de juveniles, y en el Fabril marcó 21 la pasada campaña y ahora lleva 13 (2 de penalti).

«Siempre marcó muchos», insiste Nano, su entrenador en los benjamines del modesto Deportivo Ciudad, donde pasó cuatro años antes de recalar en Abegondo. «Avisé a Dani Patiño, el ojeador del Deportivo, de que aquí había un crac fuera de lo corriente. Lo que más recuerdo es que era un cielo de crío, se sabía superior a los demás, pero me pedía que saliese otro para que también pudiese marcar», recuerda.