Aketxe salvó al final un punto para el equipo coruñés, que completó en Tenerife un partido redondo, pero se vio perjudicado por un penalti que no era

Pedro Barreiros
Redactor

Solo un punto (1-1) premió al Dépor, que jugó en Tenerife, frente a un rival que puja por el ascenso, uno de sus partidos más completos de la temporada. El empate final de Aketxe, que marcó en la prolongación, al menos salvó la condición de invicto de este equipo en la reanudación liguera, aunque no disfraza el sabor amargo de la injusticia por el penalti inexistente que el árbitro pitó sobre Mujaid. A ocho minutos del final, en pleno asedio coruñés a su rival y aún con 0-0 en el marcador, solo Ortiz Arias vio falta del central en el salto con Joselu. Otra acción polémica que, como contra el Rayo, de nuevo en los últimos y otra vez con el canterano como protagonista quitó puntos a un Dépor brillante y que creció con el paso de los minutos. Fernando Vázquez fue expulsado en las protestas.

En un partido con dos lesionados por culpa de sendos golpes durante los primeros 45 minutos, el Dépor y el Tenerife no permitieron ni una a su adversario. Cortados por el mismo patrón, se aplicaron más en cerrar todos los caminos hacia las porterías que en generar fútbol. No obstante, los diez primeros minutos arrancaron trepidantes, con dos llegadas locales salvadas por Dani Giménez y la respuesta del cuadro gallego. En la primera, a los dos minutos, David Simón voló por la banda derecha y se plantó ante Ortolá, que despejó a córner.

El mediocentro, que desde que salió en la segunda parte de Oviedo solo se había perdido los diez últimos minutos del pasado sábado, se dolió en la rodilla derecha tras una entrada de Bermejo. Con Vicente Gómez y Ba en el banquillo, el profesor de Castrofeito dio entrada a Borja Valle de nuevo en esa novedosa posición de mediocentro que estrenó en la recta final de partido contra la Ponferradina. Esta lesión y la del local Dani Gómez, en un choque con Bóveda, frenaron el espíritu aventurero de unos y otros. No volvió a ocurrir nada más hasta que el reloj se acercaba al descanso, cuando ni Merino ni Mollejo supieron aprovechar un error defensivo del Tenerife en la frontal. Su disparo llegó manso a las manos de Ortolá tras golpear en un central.

De vuelta al campo, el Deportivo se convirtió en el amo y señor del choque. Serio, profundo y muy cómodo con el balón en los pies, dejó grogui al equipo más en forma de esta reanudación liguera, al que le generó en su casa hasta tres ocasiones claras en apenas un suspiro. Nada más sacar de centro, Gaku recibió cerca de la frontal, avanzó sin oposición y chutó, pero Ortolá desvió con apuros a córner después de que el balón botase en el área pequeña. En el saque de esquina, Mollejo remató solo en el segundo palo, pero ligeramente alto. Aún Merino tuvo una tercera oportunidad de marcar, pero el meta local salvó su remate cerca del palo.

Vázquez insufló más viento en las velas blanquiazules con la entrada de Aketxe. La primera vez que el mediapunta tocó el balón sirvió a Merino, al que bloquearon su remate en boca de gol. En el córner, puso el centro al segundo palo, donde Bóveda no logró afinar el cabezazo franco cuando ya se cantaba el gol. Con la victoria en la proa, Santos y Çolak metieron una marcha más. Con Mujaid limpiando todos los acercamientos locales y Valle crecido en su labor en mediocampo, el Dépor encerró entonces al Tenerife muchos minutos en su parcela. Una triangulación entre Salva Ruiz y Gaku dio al venezolano un remate pintiparado, pero Ortolá salvó felino. Poco después, Çolak disparó con mucha intención, pero fuera por poco. Hasta que el árbitro robó al Dépor el protagonismo en la recta final y casi le deja sin puntos.