Jornada de baño y masaje en el Stadium Gal

TORRE DE MARATHÓN

JAVIER COLMENERO / LOF

07 nov 2023 . Actualizado a las 15:43 h.

Tuve la suerte hace ya dos años de recalar en, por aquel entonces, equipo de pueblo, pero con mucha ilusión: el Arenteiro. A los mandos, Fran Justo, Millán Fernández y Alex Vázquez; el último, aún como director deportivo de los de O Carballiño, los dos primeros, como responsables de la parcela deportiva y la dirección de plantilla del Real Unión de Irún.

Lo primero que me transmitieron Fran y Millán fue la intensidad y la capacidad de oratoria para llegar al jugador y convencerlo, pero esto no se quedaba en el vestuario, en el terreno de juego, la conditio sine qua non era llevar a cabo el plan de partido trabajado a lo largo de la semana y como no, ir más a full que el rival.

Cuando estamos a punto de completar el primer tercio de la temporada, el Deportivo se midió, en Irún, a los de Fran y Millán. Más allá de que el planteamiento pueda ser con dos carriles profundos, generando superioridad por fuera, o con dos delanteros referencia para hacer daño en un fútbol más directo o de transición, sabes que su equipo va a morder, no va a levantar el pie en ningún momento y que le puedes ganar por calidad individual, pero no por actitud.

Lo que vimos el domingo por parte del Dépor fue todo lo contrario. En primer lugar, jugadores desganados, sin energía, como si el partido de Copa no hubiese sido a dos horas de casa frente un rival de quinta y hubiese sido un partido de Champions.

Pero estas sensaciones de equipo cansado, agotado y abatido puede que no solo sean sensaciones, sino una realidad, ya que la enfermería del Dépor cada día se parece más a una durante campaña de guerra.

Se suma una recaída de Ximo Navarro y ya son muchas las lesiones musculares de la plantilla para estar a principios de noviembre. En segundo lugar, estoy de acuerdo con Soriano, no hay calificativos para describir lo que ocurrió en el partido, y, si los hay, seguro que se quedan cortos.

Lo que parecía un año en el que la confección de la plantilla era completa en el mercado de verano, se va a quedar en invertir de nuevo en el de invierno. Al menos creo que es la línea para poder darle un giro a la temporada.

Por último, a siete puntos del líder, acogemos el sábado a las siete una nueva oportunidad para mantener viva la llama de la esperanza e ilusión del deportivismo, la afición no fallará y el equipo no puede hacerlo.