Cuestión de confianza

Jesús López

TORRE DE MARATHÓN

Tosic despeja un centro del Racing
Tosic despeja un centro del Racing César Quian

03 abr 2025 . Actualizado a las 10:36 h.

El fútbol es un terreno en el que la confianza juega un papel determinante. Para un jugador cada partido es una prueba, un escenario donde su autoestima puede fortalecerse o tambalearse. Nemanja Tosic disputó estos días sus primeros minutos como titular en un entorno de dudas sobre su rendimiento que perfectamente podría afectar a su confianza.

¿Cómo se construye una confianza a prueba de bombas? Ilia Topuria, actual cinturón de oro de la UFC, siempre dice que «la confianza viene de la preparación», y no le falta razón. Pero, además, existen otros pilares que conforman las cuatro patas de la mesa sobre la que asentar nuestra confianza.

Por un lado tenemos el autoconocimiento. Un jugador debe saber qué le hace fuerte, qué valores lo sostienen y qué lo define dentro y fuera del campo. Si su identidad futbolística depende únicamente de la validación externa, cualquier crítica o partido flojo puede hacer que se derrumbe. Pero si su confianza se asienta en sus propias cualidades, resistirá mejor las dudas del entorno.

El segundo pilar es la preparación de la que hablábamos antes. La confianza no se construye en un día, sino en la acumulación de entrenamientos, repeticiones y esfuerzo. Un futbolista que ha trabajado duro durante la semana llega al partido con la certeza de que ha hecho todo lo posible para rendir. Sin esa preparación, la inseguridad gana terreno y el margen de error se amplía.

Tan importante como el trabajo físico es la preparación mental. La confianza no es solo una cuestión de talento o esfuerzo, sino de hábitos que refuercen la estabilidad emocional. La visualización, la rutina prepartido, la gestión de la presión… Son herramientas que permiten a un jugador mantenerse en su mejor versión incluso cuando el entorno no es favorable.

El último pilar es el rendimiento en competición, es decir, el resultado. Sin embargo, este debe entenderse como una consecuencia, no como el único indicador de confianza. Si un jugador basa toda su seguridad en cómo le salen las cosas en un partido, estará expuesto a un vaivén emocional constante. No se trata de ignorar el resultado, sino de interpretarlo con perspectiva.

Una confianza bien construida es como una mesa con cuatro patas: si una falla, las otras tres deben sostenerla. Si solo nos apoyamos en una y esta se rompe, nos venimos abajo. Y si la única pata es la opinión de los demás, estamos perdidos, porque nunca tendremos el control sobre ella.

Al igual que Tosic, muchos jugadores se pueden encontrar en esta situación, y ahí el verdadero reto es el de fortalecer estos cuatro pilares para que, pase lo que pase en el campo, la confianza se mantenga firme.

Jesús López es entrenador de fútbol, analista y asesor de deportistas profesionales