La despedida de Daniel Martinazzo a Mario Agüero: El pilar de un Liceo que hizo historia

Daniel Martinazzo

TORRE DE MARATHÓN

BLANCO

06 ago 2025 . Actualizado a las 19:58 h.

Mario era un tanque. Un portento físico. Pero hay que destacar su cabeza. La fuerza, la vitalidad y la capacidad de decisión que tenía. Esa mentalidad era una distinción en momentos cruciales. En el Liceo lo demostró. En una ocasión, nos quedábamos fuera de la Copa del Rey y Mario le pidió a Campitos, el entrenador, que le dejase entrar. Verdaderamente le dio la vuelta al partido. Eso corrobora la mentalidad que tenía.

Hemos compartido mucho y muchas horas. Hemos hecho giras de dos meses con la selección argentina. Me acuerdo que estábamos los dos en Italia, yo en el Vercelli y él en el Monza. Jugábamos entre nosotros la final del campeonato. Nos juntamos a comer un día y, al terminar, entramos en una iglesia. Estábamos pensando... y le digo: «Mario, no estarás pidiendo lo mismo que yo, ¿no?».

Mario estuvo en los primeros pasos hacia el gran Liceo, donde coincidimos un año. Fue el equipo que empezó a aparecer en todos los telediarios y que quedará en la memoria colectiva de todos los coruñeses. Caló tremendamente. Él fue un hombre relevante en la historia de este club. Estuvo dos años y, en ese tiempo, ganó tres títulos. La primera vez en la historia que el título de Liga salía de Cataluña. Y lo hizo con Mario Agüero siendo la figura relevante de ese título. Aquella imagen de María Pita en la que parecía haber 100.000 personas cuando el Liceo llegó. Yo no estaba, pero realmente fue un pilar. Lo puede corroborar toda A Coruña.