Manoel Soto inauguró, con un viaje a Groenlandia en 1983, los contactos oficiales del Concello con otros países y regiones del mundo
16 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Pequeñas, casi minúsculas se quedan las aventuras de Ulises en su retorno a Ítaca, o la expedición de los 10.000 relatada por Jenofonte, en comparación con el viaje oficial que realizaron, en febrero de 1983 a Groenlandia, el entonces alcalde de la ciudad Manoel Soto y diez conciudadanos, entre los que se encontraba el actual conselleiro de Pesca, López Veiga. Un aterrizaje forzoso, la crudeza del invierno boreal, una estancia en una base militar norteamericana o la entrevista con un jefe del gobierno en alpargatas son algunas de las muchas historias que dejó aquella expedición oficial destinada, según se dijo entonces, a hermanar Vigo y Naarsaq, algo que nunca se produjo. Lorient y Oporto Días antes, Soto firmaba en Vigo el hermanamiento con la localidad bretona de Lorient. La afinidad cultural entre las dos ciudades llevó a Manoel Soto a realizar este hermanamiento, que con el tiempo ha quedado sólo reflejado en el nombre de una calle en la zona de Balaídos. El actual candidato de Progresistas Vigueses a la alcaldía aún protagonizó otro polémico viaje en diciembre de 1987. En compañía de dos funcionarios municipales, visitó varias localidades de Brasil, Uruguay y Argentina. Se entrevistó con los presidentes de Argentina y Brasil y, a su vuelta, anunció a bombo y platillo que había conseguido 1.500 millones de pesetas en inversiones y la creación de 250 puestos de trabajo para Vigo. Al año siguiente certificó otro hermanamiento, esta vez con Oporto. Fue el fin de este tipo de uniones. Manoel Soto abrió una senda que fue recorrida por sus sucesores aunque en un grado mucho menor, y siempre obedeciendo a cuestiones mucho más comprensibles que las aventuras de Groenlandia y Sudamérica. Carlos González Príncipe no realizó ningún viaje oficial al extranjero como alcalde, aunque sí desde el Comité de Regiones, o incluso desde el Plan Urban. Por su parte, Manuel Pérez volvió a ampliar las relaciones internacionales del Concello. Viajó a Groenlandia para presentar la sede viguesa de la anterior edición de la World Fishing, estuvo en Londres cerrando la participación viguesa en la Cutty Sark, acudió a México con motivo de unas jornadas sobre administración local y completó su pasaporte en Bruselas con sendos viajes relacionados con el Eixo Atlántico. En los últimos cuatro años, Lois Pérez Castrillo viajó a regañadientes hasta Islandia con motivo de la presentación de la sede viguesa de la World Fishing 2003. Su segunda y última aventura viajera le llevó hasta Rennes, en Francia, donde se celebró el congreso europeo de ciudades portuarias. La senda abierta por Soto en 1983 amplió el campo de actuación de los alcaldes y, para muchos, quedará como una aventura inolvidable.