Reportaje | Vigo en Arco 2005 Las tres galerías locales que participan en la nueva edición de la Feria de Arte Contemporáneo de Madrid valoran positivamente su presencia en el evento internacional
12 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La nueva edición de Arco inaugurada el pasado miércoles, cuenta con la presencia de 289 galerías de 35 países, de las que 203 son extranjeras y 86 españolas, cinco de ellas gallegas y tres, de Vigo. Ad Hoc, que dirige Inés Ramiro (presidenta de la Asociación de Galerías Gallegas), acude a la feria desde 1993 y en esta ocasión presenta obras de Ángeles Agrela (Jaén, 1966), Xoán Anleo (Marín, 1960), Artemio (Ciudad de Méjico, 1976), Jerónimo Elespe (Madrid, 1975), Suso Fandiño (Santiago de Compostela, 1971), José Antonio Hernández Díez (Caracas, 1964), Ana Cristina Leite (Oporto, 1964), Alex Majewski (Alemania, 1959), Armando Mariño (Cuba, 1968), Chelo Matesanz (Cantabria, 1964), Carme Nogueira (Vigo, 1970), Xurxo Oro Claro (Allariz, Ourense), Jorge Perianes (Ourense, 1974) y Angel Ricardo Ríos (Holguín, Cuba, 1965). La galería Bacelos, dirigida por Camen Fernández Puentes y Pepa Gómez Montesinos, tiene en Arco las propuestas creativas de la canadiense Lynen Cohen, las propuestas hispanas de Chema Alvargonzález, Pablo Genovés, Chema Madoz, Ana Teresa Ortega, Juan Carlos Meana y los gallegos Diego Santomé, Andrés Pinal, Manuel Vilarino y Ángel Núñez. Por su parte, VGO, filial de la compostelana SCQ, que dirige Adolfo Sobrino y en Vigo representa Cristina Barreras, presenta creaciones de Mónica Alonso, Darío Basso, Tono Carbajo, Fernando Casás, Almudena Fernández Fariña, Tatiana Medal, Antón Patiño y Carlos Rial, los portugueses José Pedro Croft, Jorge Molder y Pedro Calapez (actualmente expone en el Cgac),el salmantino Fernando Sinaga y la barcelonesa Susana Solano. El mejor día Casi llegando al final de la cita con el arte contemporáneo más importante el país, la representación local valora de forma positiva la marcha del evento, es decir, de las ventas, aunque todavía queda feria y como señala Pepa Montesinos, de Bacelos, mañana, último día, será uno de los más interesantes para las galerías, ya que tradicionalmente es una jornada en la que suelen acudir los representantes de instituciones, ya sea privadas o públicas, para ejecutar las partidas de sus presupuestos dedicadas al apartado del arte. De todas formas, desde el stand de Bacelos el ambiente es muy positivo, porque ya han realizado operaciones interesantes. Por ejemplo, el Centro Galego de Arte Contemporáneo de Santiago, el CGAC, ha comprado obra de la artista canadiense Lynn Cohen y se han cerrado numerosas compras entre el público anónimo. Las piezas del gallego Ángel Núñez, por mencionar alguna de las novedades de este año, han despertado la curiosidad de los espectadores. Caro para todos La directora de Ad Hoc también se congratula de la presencia de la firma en el recinto ferial madrileño. «Las ventas van muy bien, no tanto como el año pasado, -reconoce- pero no nos podemos quejar», afirma. Ayer, sábado, fue el día con mayor afluencia de público, aunque no se reflejó en la caja. Lo que sí se ha notado en general a lo largo de toda la feria ha sido un apreciable descenso en el número de visitantes, un reflejo obvio de el precio de las entradas, que en esta ocasión es superior a los 20 euros. Ir a Arco también es caro para los propios galeristas. El metro cuadrado de stand (cincuenta metros como mínimo), se paga a 182 euros a los que hay que sumar los impuestos, la instalación, transporte de las obras, seguros, estancia e inclusión obligatoria en el catálogo de Arco, que en el 2005 tiene como país protagonista a Méjico.