El Colegio de Arquitectos critica un «abuso de torres» en el Plan General

VIGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

La entidad anuncia una alegación de cien folios y pide ampliar a tres meses las respuestas Abogan por que se replanteen las operaciones de Plaza de España, Beiramar y Guixar

12 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?l Colegio de Arquitectos ofreció ayer su primer posicionamiento público sobre el nuevo Plan General. En un resumen de tres folios y medio deja entrever críticas de calado. Habla de exceso de torres, zonas verdes residuales e inentendibles clasificaciones en el rural. En el transcurso de una mesa redonda, sus representantes anunciaron que el viernes presentarán una alegación de cien folios. «En general se abusa de la tipología de zócalo de 2 a 5 plantas corrido sobre el que salen bloques o torres de 10 a 20 plantas», exponen al comienzo del epígrafe dedicado a las ordenaciones detalladas. Y añaden: «También se abusa de la configuración de bloques en peine, o en peineta, con zonas verdes intersticiales entre ellos». A juicio del colectivo de arquitectos «se producirán dificultades para el aprovechamiento de algunos bloques y las zonas verdes serán residuales y poco aprovechables». Edificabilidad El colegio profesional advierte que «las áreas no incorporan una base cartográfica que permita verificar el respeto a la ciudad edificada y los criterios de sostenibilidad». Los arquitectos tuvieron que «montar manualmente ocho o diez paneles con esa base para poder comprender el plan». Además, apuntan una cuestión que puede dar crear mucha inseguridad jurídica: «El criterio general de que los viales computan edificabilidad pero ésta es consumida por los propietarios de los solares no parece de difícil encaje, sobre todo cuando los viales pueden provenir de cesiones anteriores o de expropiaciones». Las críticas también apuntan a algunas de las operaciones estrella del PGOM. Sobre la Plaza de España, abogan por replanterse la propuesta. Dicen que, siendo un lugar emblemático de la ciudad, su desarrollo niega su configuración tal y como la conocemos actualmente». «Su diseño de cuatro edificios de gran presencia alineados en el eje Gran Vía, dejando vacío el resto y segregando el espacio público al que debe accederse mediante pasarelas, debería repensarse», aseguran. No aprecian un uso representativo o público «para ninguno de los cuatro edificios, sólo terciario en su basamento». Y dejan caer una pregunta clave: «¿Por qué hay que financiar una nueva infraestructura viaria _los túneles de la plaza_ en base a las plusvalías generadas?». En cuanto a la urbanización de Beiramar, prevista sobre los frigoríficos, el colegio apunta lo siguiente: «Interesante imagen urbana, pero quizá una edificabilidad excesiva lleva a soluciones de difícil respaldo social cuando se está en primera línea». En esa zona litoral se da luz verde a cuatro torres de veinte alturas. Jardincitos En la zona de Guixar-Corbal, observan falta del viario paralelo a Sanjurjo Badía, excesiva afectación de tejidos muy consolidados, zonas verdes residuales, cierto desorden en la definición de tipologías edificatorias y que el edificio puente es de dudosa implantación. En cuanto a la Gran Vía, más que la imagen urbana proyectada, que les parece interesante, critican un edificio-zócalo de tres plantas que impide la visión del valle del Fragoso y, sobre todo, el «carácter residual de las zonas verdes en torno a los bloques peineta».