EL PERISCOPIO | O |
09 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.? Novedosa coincidencia . Una treintena de vigueses han entrado por voluntad de Emilio Pérez Touriño y Anxo Quintana en el reino de los cielos administrativos de la Xunta. Mientras los nacionalistas optaron por repartir los puestos entre lo más granado de su estructura interna, los socialistas, o habría que decir mejor el presidente de la Xunta, prefirió apoyar su gestión en técnicos y especialistas con experiencia universitaria obviando a los cuadros de la agrupación local y a los integrantes del grupo municipal. Y eso ha hecho que los dos referentes del socialismo vigués coincidan por primera vez en algo: en el malestar que mascan desde hace días por el hecho de que nadie se haya acordado de ellos. Porque ni José Carlos Baños , el nuevo director xeral de Transportes, es un hombre clave de la agrupación, ni la hermana de Ventura Pérez Mariño , nombrada directora xeral de Ordenación, es aceptada como representación si quiera de una parte del grupo de concejales del Concello. Militantes y ediles esperaban algo más, sobre todo después de ver como Dolores Villarino se convertía en una de los próceres de la patria, pero no fue así. Desde Santiago se pide calma, porque todavía quedan asientos por cubrir, pero la receta no es suficiente para rebajar el nivel de frustración y evitar que los críticos se crezcan.