El «efecto rellamada» de la inmigración viguesa

VIGO

Reportaje | Una ciudad integradora Más de 120 extranjeros han tramitado el permiso para traerse a sus familias. El Concello prevé otras 500 solicitudes este mismo año

19 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Los inmigrantes de Vigo no están cayendo en el efecto llamada que tanto temía el PP. Lo suyo es más bien una rellamada constante a los seres queridos que sólo favorece el lucrativo negocio de los locutorios. Más de 120 dijeron basta el año pasado e iniciaron los trámites para la reagrupación familiar, un derecho que les reconoce la ley cuando tienen un año de residencia en el país y acreditan recursos económicos. El Concello estima que a lo largo de este año la cifra superará los 500. Los datos reflejan dos cosas: la buena integración del colectivo de extranjeros en la ciudad y la tendencia a aumentar. Así lo entiende María José Thomas, coordinadora de la oficina de inmigración del Ayuntamiento, que acaba de cumplir un año de vida. A lo largo del 2005, sus tres integrantes atendieron y asesoraron a medio millar de inmigrantes. Sólo son el 5% de los existentes, pero «es que a la mayoría lo único que le preocupa es encontrar trabajo y para eso no vienen aquí buscando prestaciones». Además de las reagrupaciones familiares (la comunidad china, que ya tiene casi 300 miembros en Vigo, es una de las que más solicitudes presenta; los sudamericanos, mayoritarios, ya suelen llegar con sus madres, mujeres e hijos), tramitan otras cuestiones como por ejemplo las solicitudes de becas. Hay cifras que indican a las claras que algo está cambiando a nuestro alrededor: el 30% de las ayudas para material escolar y comedores que ha otorgado el Concello han sido para hijos de inmigrantes. Se trata de 474 de un total de 1.504. No en vano los colegios se están convirtiendo poco a poco en un crisol de razas. Son los nuevos vigueses. El Concello aún tiene mucho camino que andar en el terreno de la inmigración, sin la cual ya estaría perdiendo habitantes y vería esfumarse el sueño de rebasar algún día los 300.000 habitantes. Quizá por ello confía en la promesa de la Xunta de doblar su actual aportación (90.000 euros) para los programas municipales que se desarrollarán en el 2006 (fundamentalmente encaminados a mujeres y niños). La concejala Marta Iglesias valora positivamente el interés mostrado por la dirección xeral de Presidencia con «la ciudad que más extranjeros tiene de toda Galicia».