Ara Malikian traduce a Vivaldi para los oídos tiernos

VIGO

06 nov 2007 . Actualizado a las 13:28 h.

Ara Malikian es un tipo admirable. No es frecuente que un virtuoso del apolillado mundo de la música clásica se preste a hacer el payaso con el fin de que sus contemporáneos sigan teniendo público cuando pase a mejor vida la octogenaria plantilla que compone, en su mayoría, el club de fans de partituras con más de cien años de antigüedad. Los niños tienen fácil acceso al pop ramplón, pero es muy complicado convencerles de que las canciones de Bisbal pueden ser tan entretenidas como las de Vivaldi. La escuela de Fernando Argenta y su programa El conciertazo va dando sus frutos. Malikian bebe de la misma fuente, pero no se limita a adoctrinar chavales mientras otros ejecutan. Malikian se ocupa de llevar el tempo musical y de hacer locuras sobre el escenario para que los niños se diviertan. El músico libanés residente en Madrid protagonizó este domingo el primero de los conciertos en familia que el Festival de Música de Vigo Are More incluye en su programación para formar a los espectadores del futuro.

El auditorio del Cine Salesianos se llenó de mocosos dispuestos a dejarse llevar por Las cuatro estaciones de Vivaldi en una versión didáctica, con una narradora y cuatro intérpretes implicados en un espectáculo que le haría la misma falta a un alumno de Primaria que a la mayor parte de la población mundial, musicalmente analfabeta.

La enseñanza musical en España es tan «útil» como las clases de idioma inglés. En una aprendes a odiar la flauta y te aprendes la vida de Schubert. En la otra te pasas diez años chapurreando frases tan cotidianas como «My taylor is rich» y en cuanto te topas con un angloparlante te parece que habla en chino.

Menos mal que hay virtuosos con virtudes más importantes de la de dominar un instrumento. La humildad y la empatía son dos buenas formas de universalizar verdaderamente la música.